Catorce infantes de marina y ocho policías fueron desplegados ayer hacia San José de Cachaví, en la zona rural del cantón San Lorenzo, a verificar sobre una supuesta masacre ocurrida el viernes en ese sector entre comuneros y empresarios mineros colombianos.
Héctor González, a cargo del operativo, dijo ayer que cuando llegaron al lugar encontraron evidencias de que habían disparado, pero los comuneros manifestaron que solo repelieron a un grupo de personas que intentaron sacar unos equipos que ellos tienen retenidos a los empresarios mineros que les adeudan miles de dólares.