Entre su trabajo diario y las retransmisiones de los partidos del Mundial-2006 de fútbol de Alemania, 480 inmigrantes de 24 países disputan desde ayer en Madrid su “Mundialito” paralelo “de la integración y de la solidaridad”.
Lejos de las cámaras y de las estrellas que disputan el Mundial en Alemania, Ecuador-Brasil debieron dar ayer el pistoletazo de salida de la 4ª edición de esta mini-copa del mundo de inmigrantes, que se disputará hasta el 16 de julio en la capital española.
No habrá primas faraónicas en perspectiva para los 480 Ronaldo anónimos de este torneo, sino 20 becas de formación en artes gráficas para los vencedores, además de bonos de compra por valor de 500 euros ($ 630) para cada campeón, y otras 20 becas de formación en informática e internet para los subcampeones. Más de 80 becas de formación de animador deportivo serán además atribuidas.
Para el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, que financia esta competición con 60.000 euros ($ 77.400), el Mundialito de inmigrantes debe ayudar a “construir un marco de cordialidad y de igualdad entre los pueblos”.
Conductores, camareros o albañiles, las estrellas del Mundialito tienen otras obligaciones además de frotar los tacos sobre el césped. Todos los partidos se disputarán por lo tanto los sábados y los domingos.
América Latina es el continente con mayor representación, con diez equipos (Ecuador, Colombia, Brasil, Paraguay, Bolivia, Argentina, Uruguay, Chile, Honduras, Perú), seguida de cerca por África (Nigeria, Camerún, Senegal, Marruecos, Túnez, Cabo Verde, Guinea Bissau, Angola, Gabón).