Finagro es la entidad con mayor déficit patrimonial dentro del primer grupo de bancos cerrados que pasará a liquidación: $ 126,5 millones.
Esto se debe a que “casi ya no hay activos”, estos son los más bajos ($ 6,2 millones) y sus pasivos y deudas, los más altos ($ 132,7 millones).
Sin embargo, esta entidad está en segundo lugar para la liquidación, luego del Banco del Azuay, –incluso antes fue la primera en la lista– porque sus balances están depurados y en un proceso más avanzado que los otros en poder de la Agencia de Garantía de Depósitos (AGD).
La Agencia es su mayor acreedor. Le adeuda $ 14,7 millones por los pagos a los depositantes, $ 7,8 millones que la AGD asumió a favor de terceros (acreencias subrogadas). Otros $ 23,7 millones por los gastos de operación y $ 43,3 millones por intereses generados de los bonos que se usaron para pagar a los clientes de Finagro, una vez que entró en saneamiento en enero de 1999.
De esos pagos pendientes, el público es minoría. A ellos se les falta por entregar unos $ 55 mil. A la Corporación Financiera Nacional y al Banco Central adeuda casi $ 22 millones (no los asume la AGD porque el banco los recibió cuando estaba abierto).
Las acreencias pendientes superan los $ 300 millones, en este rubro entran aquellas no garantizadas (porque recibían tasas de interés muy altas o vinculadas). Estas se pagarán en la liquidación, si sobra algún remanente del banco.
55.202 DÓLARES
es el valor pendiente por devolver a los depositantes de Finagro que, según la AGD, no se acercaron a cobrar.