Martes 06 de junio del 2006 La caja

¿Y las otras 29 velas o las cientos de otras más?

Las velas blancas están en todos los estudios de televisión estos días. “Estarán hasta el próximo miércoles cuando todo Guayaquil, todo el país se manifieste contra la delincuencia”, dicen en ‘Contacto Directo’.

La discusión de si el periodista debe o no militar en determinadas causas, es inútil en estas circunstancias. Todos debemos sumarnos al símbolo de la familia Fabara. A mí me recuerda a mi pequeña Lucía. Solo de pensar que puede pasar algo igual con ella, no puedo dormir.

Así que, por supuesto, hay que prender velas blancas y salir a marchar en contra de la delincuencia y la violencia. Sin embargo, es triste que mediáticamente todo se reduzca a una vela blanca y a la lucha de la familia Fabara y, en cambio, una matanza mucho peor, la de 29 niños en Chone, haya caído a noticia de segundo orden. Sin que ningún medio haya intentado una investigación a fondo sobre lo que sucede en los hospitales públicos del país.

Después de haberse publicado la columna ‘Perros guardianes y las preguntas necesarias’ llegó una carta de un lector de Machala que dice: “Parece que el infortunio persigue a los hospitales que tienen ese apellido en sus denominaciones. Lo que ha ocurrido en el hospital Napoleón Dávila de Chone no es nada con lo que viene ocurriendo desde hace algunos años en el Hospital Teófilo Dávila (HTD) de la ciudad de Machala en la provincia de El Oro”. Tal vez acá se cumpla el “destino natural” de su columna periodística. En mis manos tengo la página 4 del diario Opinión de Machala con fecha 25 de mayo del 2006 que con gran titular dice: “En último trienio fallecieron 471 recién nacidos en el HTD”, es decir, aproximadamente quince recién nacidos por mes. En Chone se anunció entre 19 a 26 recién nacidos, pero en seis meses. Pero, lo de Machala nunca ha trascendido a nivel nacional. ¿Por qué? Como si nada hubiera pasado allí.

El dato lo he podido verificar con fuentes confiables de la ciudad de Machala. La situación es muy grave, pero en la televisión no se dice una sola palabra.

¿Qué diferencia a la muerte de la pequeña Natalia Fabara Núñez con la de los 29 infantes de Chone o los 471 de Machala? ¿La irracionalidad de la violencia? ¿Qué puede haber más irracional y más violento que los niños no tengan oportunidad alguna de salir de las termocunas de los hospitales públicos?

Para mí, una vela no es lo que debe encenderse en los estudios de televisión. Sino las ganas de perseguir la verdad como verdaderos perros guardianes. ¿Qué mismo pasó en Chone? ¿Qué mismo pasa en Machala? Necesitamos saber.

La caja

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