El desplazamiento de soldados de la Guardia Nacional a la frontera de Estados Unidos con México ofrece a estas milicias estatales un campo de instrucción a la medida para operaciones en áreas semidesérticas, explicó un oficial de la Patrulla Fronteriza.
Muchos de esos soldados ya han estado en Afganistán o Iraq y hace un año casi la mitad de las tropas de EE.UU. en el conflicto iraquí la componían soldados de la Guardia Nacional y reservistas.
En esta época del año la temperatura en el estado de Arizona supera los 43 grados centígrados y las condiciones varían entre un cielo despejado y sol implacable, o un viento que abrasa la piel y levanta polvaredas de color gris rosáceo que borran todo el paisaje.
En invierno las temperaturas van de unos 20 grados al mediodía al punto de congelación en la noche.
Además, “la Guardia ha puesto en marcha su programa llamado Entrenamiento Innovador para la Actuación Inmediata (Innovative readiness training, en inglés), según dijo el oficial Ben Vik del Sector Yuma de la Patrulla Fronteriza (PF), en el suroeste del estado de Arizona.
“Hace poco se fue a Iraq la unidad de la Guardia Nacional que cooperaba con la PF en esta área”, añadió. “Ahora esperamos la llegada de soldados de la Guardia Nacional de (el estado de) Utah”.
La Guardia Nacional ha cooperado con la PF durante casi dos décadas, pero hace dos semanas el presidente George W. Bush, como respuesta a las críticas a la política inmigratoria, o falta de ella, de su gobierno anunció que unos 6.000 soldados de las milicias estatales se apostarían en la región en los próximos meses.