El ultimátum de cerrar las importaciones de las flores ecuatorianas, que hicieron hace unos meses autoridades rusas de sanidad vegetal, motivó al Servicio Ecuatoriano de Sanidad Agropecuaria (SESA) levantar un censo florícola y esgrimir normas que hacen más sigilosas las inspecciones en planteles y puntos de embarque, informó la Coordinación de Investigación Fitosanitaria de ese organismo.
La detección del hongo de la roya blanca (puccinia horiana) en crisantemos enviados al mayor comprador, Estados Unidos, intensificó la acción y fue declarada en emergencia. Por ello, los técnicos del SESA rastrean finca por finca la distribución de la plaga e intensificaron el chequeo en los despachos de crisantemos y el envío a los laboratorios de muestras para su identificación.
En Ecuador el área dedicada al cultivo de ornamentales se aproxima a las 3.821 hectáreas y la producción de crisantemos ocupa unas 45 hectáreas, indica el boletín del SESA.