Nueve personas se declararon culpables este martes de pagar a un traficante de indocumentados para que las introdujera al país, después de que fueron acusadas bajo una nueva ley estatal que condena esa actividad.
La ley sobre el tráfico de inmigrantes, promulgada hace nueve meses, ha sido objeto de críticas, pues el fiscal del condado de Maricopa, Andrew Thomas, no sólo la ha utilizado para acusar a quienes introducen a indocumentados en el país, sino a los propios solicitantes de los servicios ilícitos, a quienes se considera cómplices.
Casi 200 personas, en su mayoría indocumentados que contrataron a traficantes, han sido acusadas en el condado bajo los términos de la ley.
La interpretación dada por Thomas a la legislación fue empleada por primera vez cuando 48 inmigrantes ilegales fueron acusados de contubernio, luego que en marzo se les descubrió dentro de un par de camiones a unos 80 kilómetros al oeste de Phoenix.
En total, 14 de los 48 indocumentados se declararon culpables de solicitar la comisión de un delito por tráfico de inmigrantes, que se sanciona con una pena máxima de un año de prisión.
Un juez contempla la posibilidad de desafiar la ley. Los abogados defensores argumentan que la legislatura estatal nunca tuvo la intención de que dicha legislación se usara para castigar a quienes contratan a los traficantes, mientras que los fiscales consideran que los legisladores no prohibieron esa aplicación de la ley.