Lunes 29 de mayo del 2006 Sucesos

Uso de casco y chaleco, un debate sobre dos ruedas

BOGOTÁ-QUITO | Xavier Sánchez Alvarado, EDITOR

La disposición de utilizar chalecos reflectivos  fue polémica el 2002 en Colombia y hoy lo es en Ecuador.

Uno de los aspectos que con seguridad más llama la atención a los ecuatorianos en las calles de Bogotá consiste en el uso de chalecos reflectivos entre los ocupantes de motocicletas.

No solo eso, la mayor sorpresa es que prácticamente nadie deja de utilizar este accesorio al transitar en esos vehículos. Al menos esto fue evidente con todos los motociclistas que se vieron durante cinco días en esa ciudad.

El uso del chaleco reflectivo como medida de seguridad en Colombia se aplica desde el 2002. A partir de ese año los índices de accidentes en motos se redujeron. En el 2005 la Secretaría de Tránsito y Transporte de Bogotá registró 64 muertes y en el 2006, hasta el 19 de mayo, 15 víctimas.

El motociclista o acompañante que no porte estos chalecos enfrenta una multa de 204.800 pesos, equivalente a 93 dólares, que se duplicarán si el infractor no los cancela en los siguientes tres días laborables (aunque se le puede reducir el 25%  si acepta un curso de hora y media para concienciar sobre el riesgo que implica andar sin esta prenda).

“Lo más práctico es usar chaleco porque este costará unos 30 mil o 40 mil pesos (no más de $ 20)  y no tanto como las multas”, dijo el bogotano Gastón Santos.

En Ecuador, el pasado 8 de mayo entró en vigencia la disposición del  ministro de Gobierno, Felipe Vega, en la que se disponía que “la circulación de ciudadanos en moto deberá limitarse solamente al conductor de ese vehículo, siendo prohibido llevar acompañante”, y que estos automotores deberán tener placas y matrícula autorizada.

Esto debido a que según la Policía, los antisociales se movilizan en motos para cometer sus delitos, como asaltos, sicariatos y secuestros.

Ante el rechazo de los motociclistas, el 12 de mayo, Vega decide que ellos sí podrán transportar a más de un pasajero siempre que las características (cilindraje) de estas lo permitan y solo si las personas que se movilizan en ellas portan cascos y chalecos reflectivos identificados con los números de la placa.
El anuncio lo hizo luego de recibir una resolución, en la que el Consejo Nacional de Tránsito aprobó reglas para el uso de motos.

Pese a esto, la Asociación Ecuatoriana de Motociclistas, apoyados por la Asociación Ecuatoriana Automotriz, varias instituciones y otros ciudadanos, realizó manifestaciones el 13 de mayo en Quito, Ambato, Cuenca y Guayaquil.

En esta última ciudad, donde circulan 52.821 según  registros del Departamento de Informática de la CTG, la marcha se efectuó desde la explanada del estadio Modelo.

Mientras, el 17 de mayo, la jueza 31ª de lo Civil de Guayas, Patricia Veintimilla, dio trámite al recurso de amparo que interpuso la Asociación Ecuatoriana Automotriz con el que se buscaba dejar sin efecto el decreto ministerial.

Al día siguiente, Vega debía acudir en audiencia pública, pero el presidente de la asociación, Martín Cucalón, desistió del recurso de amparo.

La Asociación Ecuatoriana de Motociclistas pidió el 19 de mayo tener un delegado en el Consejo Nacional de Tránsito, al que solicitó un proyecto que regule la circulación de motos, pues asegura que no aceptará el uso de chalecos identificatorios y calificó a esta medida de inconstitucional.

EL NEGOCIO

SECTOR DE CHALECOS
Alrededor de 200 almacenes de venta de chalecos se ubican en una “base” de casi tres manzanas seguidas en el centro de Bogotá, en el barrio Siete de Agosto, en la calle 16 con avenida Caracas, un sector similar al de las calles Machala y Colón, en Guayaquil.

REGISTROS
A estos locales se suma el negocio que produce el de los fabricantes y pintores de estos accesorios para motociclistas.

LOS DETALLES
Cada chaleco lleva el número de la placa de la moto, además debe tener determinadas especificaciones en su tamaño, color y nivel de reflectividad que permita ver al conductor a una distancia de 90 m.

MENOS CITACIONES
La Secretaría de Tránsito bogotana recibió 25.118 comparendos (citaciones) en el 2005 por diversos motivos inherentes al uso de cascos y chalecos, como el no usarlos o imprecisiones en los datos o el tamaño. Durante el 2006, hasta el 15 de mayo se habían reportado 3.437 citaciones.

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