Los documentos Estado de los derechos de la niñez y adolescencia y La situación de la juventud en el Ecuador son realmente desesperanzadores. Ahí se dice que la pobreza “mata”; que en algunas regiones la mortalidad materna es más de 20 veces la de los países desarrollados; que la mortalidad infantil y la morbilidad son superiores; que tres de cada diez jóvenes viven en extrema pobreza…
Combatir esa pobreza requiere crecer, estabilidad política y económica, pero no basta, debe haber políticas sociales agresivas y muy bien gerenciadas que mejoren la equidad y por sobre todo, derribar algunos mitos: “La política social es un gasto”, falso, son inversiones; un dólar invertido en salud tiene el 600% de retorno, en educación la tasa es mayor. “La política social viene después de la económica”, falso, las economías avanzadas invirtieron primero en bajar mortalidad infantil y materna, mejorar la salud pública, educar. “La pobreza puede esperar”, falso y cruel; si un niño no se alimenta bien, el cerebro no se conforma a plenitud. “Se puede seguir igual”, imposible; la pobreza y la inequidad generan ingobernabilidad, aumento de la delincuencia y corrupción.
¡Por Dios! superemos estos mitos! La política social debe ser una política de Estado y es urgente crear una gran concertación nacional para apoyarla.
Dr. Pablo Izquierdo Pinos
Quito
Han transcurrido más de tres décadas desde el setenta en que se iniciaron reuniones de los ministros de Salud de América Latina y el Caribe con el fin de revisar los objetivos del desarrollo humano para el siglo XXI, firmando varios documentos que quedaron inscritos como Cartas de Promoción de la Salud, de Alma Ata, Ottawa, y Yakarta, que en síntesis buscaban tres objetivos: mejorar la expectativa de vida en la población, disminuir la tasa de mortalidad infantil y garantizar el acceso a los servicios básicos.
La experiencia nos ha demostrado que los resultados obtenidos no han sido totalmente satisfactorios, lo que de manera directa incide en el escaso logro del ansiado “entorno saludable” que permite alcanzar una adecuada calidad de vida. Próximos a un proceso eleccionario, la población a través de las denominadas veedurías sociales debe exigir a los candidatos presentar propuestas serias y no demagógicas al respecto.
Dr. José Palau Duarte
Guayaquil