Malestar entre los gobiernos de Perú y Chile causaron las declaraciones del ex mandatario peruano al referirse a temas inherentes a las elecciones peruanas.
El candidato presidencial peruano Alan García marcó ayer distancia con el ex mandatario Alberto Fujimori y el escritor Mario Vargas Llosa, sus antiguos enemigos políticos, tras recibir de ambos y por separado un virtual apoyo en su pretensión de gobernar el país.
Fujimori, quien goza de libertad condicional en Chile a la espera de una proceso de extradición, dijo que García, cuyo gobierno (1985-1990) terminó en una severa crisis económica, ha “evolucionado” y que no comulga con las ideas del otro candidato, el nacionalista Ollanta Humala.
“Él (García) ha reconocido los éxitos (de mi gestión) en varias áreas, en temas de seguridad y económicos. Ese reconocimiento refleja la evolución de esa actitud del señor García”, comentó Fujimori.
En tanto, el presidente peruano Alejandro Toledo señaló ayer que le expresó a la mandataria chilena Michelle Bachelet su “profunda preocupación” por las declaraciones políticas de Fujimori.
Ante esta solicitud, Bachelet pidió a la Corte Suprema de su país que disponga acciones para evitar que Fujimori siga haciendo declaraciones que molestan en el Perú.
Fujimori se comprometió ayer a guardar el silencio político que le exigió el gobierno chileno, informó su abogado defensor Gabriel Zaliasnik.
Los peruanos elegirán en una segunda vuelta el 4 de junio a su próximo presidente entre García, quien gobernó de 1985 a 1990, y al nacionalista Ollanta Humala.
“En mi política económica yo he sido contrario a las expropiaciones”, agregó. Pero Fujimori aseguró que no revelará si apoya a Humala o a García porque ha tomado la decisión de “no tener injerencia en la jornada electoral”.
Entre los antiguos enemigos políticos que han dicho que votarán por García está el escritor Vargas Llosa, quien cree que el aprista es “el mal menor” entre los dos candidatos.
Mientras, el candidato Humala expresó su temor de un posible fraude en los próximos comicios peruanos, y como respuesta García manifestó que su adversario “es un derrotado”.