Lo que animó a Marcia García a decidirse por un cambio de look en estos días fue el comentario de una vecina que le informó sobre un gabinete de belleza que ofrece, además de cortes y tratamientos capilares, limpieza de cutis, aclaración de piel, depilaciones e incluso masajes que pueden costar hasta $ 30.
Ofertas atractivas como estas empiezan a mostrar en sus vitrinas varios gabinetes e incluso barber shops de la ciudad. Este nuevo cambio en los centros de belleza se debe a la fuerte competencia de los grandes spa, cuyos servicios son más especializados y en consecuencia más caros.
Eduardo Jaramillo, estilista profesional desde hace 23 años, empezó a incluir en el paquete de servicios en su barber shop unisex Moderna, tratamientos faciales y aclaración de piel.
Comenta que para ello tuvo que adecuar su local e incrementar su capacitación en belleza.
“Mi meta es llegar a dar servicios de nutrición, salud y belleza a mis clientes. Sin embargo, debo ampliar mi local y conseguir a más profesionales en el ramo”, señala.
Con los nuevos tratamientos, reconoce, ha aumentado su clientela.
Segura de que la demanda masculina también pide depilados, manicure, rizado de pestañas y demás, Enmy Navarro (28 años) ha convertido en un ‘mini spa’ su salón de belleza ubicado en el norte de la ciudad.
Con amplia experiencia en belleza, Navarro atiende de cuatro a cinco personas cada día y menciona que analiza la posibilidad de abrir un local más grande en el mismo sector.
Edita Miñán, de 50 años, también aspira a transformar su negocio (en el centro) en un spa sofisticado.