No entiendo por qué el libro y la película están generando tanta polémica, pues lo único que se ha conseguido con esto es llenar inmerecidamente los bolsillos de Dan Brown.
Estamos hablando de una novela de ficción y como tal no puede ser tomada en serio; un libro netamente comercial destinado a “entretener” y no a ilustrar, que se lo llama “thriller” porque la trama involucra suspenso, intriga. El único mérito que tiene Brown es una habilidad narrativa que mantiene al lector interesado, pero al terminar la lectura si se medita un poco sobre lo leído, se tiene la sensación de que el autor nos ha tomado el pelo por sus muchas incongruencias, aun en cosas elementales como datos errados sobre la ciudad de París. Al meterse con la Iglesia Católica, lo ha hecho premeditadamente para generar la polémica que lo pondría gratuitamente en todos los medios de comunicación, táctica que hasta ahora le ha redituado millones de dólares. Estoy segura de que si lo hubiéramos ignorado solo hubiera alcanzado un modesto volumen de ventas. Este comentario me llegó por correo electrónico “Brown no es más que un negociante y no me interesa que se aproveche de mí, por lo que no pienso gastar mi dinero en sus libros”.
Dora María Fassio
Guayaquil