Desde hace algunos años, la Academia Estadounidense de Pediatría viene sosteniendo que los bebés y los niños más pequeños (de meses a dos años) no deben ver TV y que los niños de más de tres años que “ven TV muchas horas no desarrollan el cerebro ni su capacidad motriz”.
¿Cuántas son “muchas horas”? Más de tres, dicen los expertos y sostienen que eso incluye todo tipo de pantalla, incluido vídeos y computadoras.
Sin embargo, la industria televisiva se come todo. El anterior jueves se anunció el lanzamiento en Estados Unidos de BabyFirstTV, un canal que emite programación para los más pequeños de la casa durante las 24 horas del día. Direct TV transmitirá el canal para América Latina, según la información de las agencias internacionales.
El ejemplo ha sido recogido enseguida por un personaje tan polémico como el ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi. Su emporio televisivo ofrecerá en Italia un canal 24 horas sin publicidad con canciones infantiles, cuentos con juguetes de peluche, abecedarios, canciones y otros entretenimientos para bebés.
Los anuncios han levantado polvareda. En Italia, especialistas citados por La Reppublica estiman que de ningún modo se podrá sustituir la mirada tierna, el cariño y la atención de los padres. Los promotores consideran que los bebés ya pasan junto a sus padres varias horas frente a la pantalla soportando programas para adultos, por lo que esta iniciativa supondrá una opción más apropiada. Sin embargo, “no se ha determinado con qué tecnologías se podrá conocer la opinión de esta audiencia”. En otras palabras, ¿quién sabe si los bebés necesitan o quieren más televisión?
Kathleen Clarke, pediatra y miembro de la AAP, en declaraciones a la agencia EFE ha señalado que “cuando los niños nacen tienen formados la mayoría de los órganos, pero el cerebro todavía no está desarrollado. La mejor forma de estimular el cerebro es la interacción directa con los cuidadores y un ambiente en el que haya muchas texturas y juguetes interesantes”.
La conclusión de la experta es fulminante: “no existe un sustituto televisivo para ese tipo de interacción”.
Sin embargo, la situación es preocupante: un estudio realizado por la Kaiser Family Foundation indica que el 68% de los niños menores de dos años ve la televisión o videos a diario y que el 26% de los bebés tiene televisión en su cuarto. La televisión es una verdadera niñera electrónica que cuida de los pequeños, mientras los padres hacemos otras cosas. Debemos hacer un mea culpa.