Se esperaba reubicar a los pobladores de Cusúa ayer
Alistan albergues por volcán
Ante el aumento del proceso eruptivo del Tungurahua se adoptaron medidas de prevención.
Las casas comunales, iglesias, aulas escolares e incluso la población de los caseríos El Pingue y Guadalupe, del cantón Pelileo, esperaban recibir ayer a más de 300 personas evacuadas desde Cusúa, población asentada en las faldas del volcán Tungurahua.
Los moradores de esta comunidad soportan las secuelas de un acelerado proceso eruptivo del volcán, que se evidencia especialmente con constantes explosiones.
Las familias permanecerán en los locales por la noche y en el día retornarán a sus labores normales.
La decisión la adoptó el Comité de Operaciones Emergentes (COE) de Pelileo por pedido de la ciudadanía.
Autoridades seccionales presididas por el alcalde, Manuel Caizabanda, coordinaron ayer con dirigentes, directores de escuelas y las comunidades de El Pingue y Guadalupe, a 25 km de Cusúa, para conocer el estado de los servicios básicos, a fin de recibir a la población.
Además, en sesión extraordinaria de ayer el Concejo de Pelileo estableció un monto inicial de $ 10.000 para el combustible del transporte que trasladará a las 18h00 a la población desde Cusúa hasta los albergues y a las 06h00 del siguiente día para el retorno al caserío; así como para alimentación y otros gastos.
Si la emergencia lo amerita se ubicarán más recursos, pero aspiran también al aporte del Gobierno Nacional para enfrentar la contingencia.
Caizabanda pidió que, de acuerdo con el análisis de la situación, se considere el cambio de alerta Naranja a Roja a los caseríos Cusúa y Chacauco, lo que permitirá realizar gestiones para ayudar a salvar las vidas de las comunidades en riesgo.
“Por ahora hacemos una labor preventiva ante la actual situación en que vive la población”, dijo el alcalde.