Es la hora. Justamente entre las 06h00 y las 08h00, cientos de miles de hombres y mujeres se preparan para la batalla diaria. Al frenesí de esas horas suele acompañar las imágenes y el sonido del noticiario favorito. Son instantes en que los padres están con los niños lidiando para enviarlos a la escuela.
En esas horas críticas, cada mañana, Ecuavisa, TC Televisión, Gamavisión y RTS nos alimentan no solo con noticias sino con los gritos, lágrimas, golpes, peleas, calientes escenas en la cama, apasionados besos húmedos. En resumen, las imágenes de los avances con los cuales esos canales promocionan sus telenovelas, películas y series estelares.
Las bajas pasiones, la envidia, las trampas, la violencia doméstica, el engaño, todo desfila ante los ojos de las familias, de hombres, mujeres y niños que se aprestan a comenzar sus días alimentándose con noticias (descontextualizadas y conflictivas en su mayoría) y con abundantes avances de lo peor del ser humano (y de la televisión).
Y no es que Teleamazonas se salve. En este canal, los programadores son aún más contundentes. Reservan las imágenes de relaciones lésbicas de las “Historias personales” para emitirlas en el horario infantil, en la mitad del Hombre araña, mientras los niños de 5 años miran asombrados lo que aparece en pantalla (y estoy contando un caso real).
¿Es que no existe nadie con un poco de sensibilidad en los canales que ponga orden, aunque sea en los horarios de promoción de ciertas series?
Aquí no pasa nada (desde hace tiempo).
Para quedarse con la boca abierta. En ‘Copa’, de RTS, se llamó “ejemplificadora” o “dura” sanción al partido que Barcelona no podrá cumplir en su estadio y a los 2.000 dólares de multa. Ni los mismos directivos del fútbol creen que eso sea una verdadera sanción dada la magnitud de los desmanes del domingo. Terrible que haya periodistas deportivos que crean que las cosas ya están saldadas de esa forma y... ¡A vivir que son dos días!
Ayer preguntaba si el periodismo deportivo podría estar a la altura de las circunstancias y tratar a fondo el problema de violencia en los estadios. Al parecer es una expectativa inútil. Se lleva demasiado tiempo minimizando los hechos de violencia en los graderíos y en las canchas de todo el país. Porque el problema no solo es la hinchada de Barcelona. Hace poco las barras de Liga protagonizaron incidentes en el estadio del Aucas. Las “barras bravas” crecen en todo el país ante la mirada divertida de un periodismo deportivo que quizás piense que así nos “argentinizamos” un poco más.
Y qué decir de lo que pasa en las canchas... ¿Qué se dijo cuando Espíndola y Murillo de Liga se trenzaron a golpes? “La calentura del juego”, dijo Fabián Gallardo. ¡Por favor!