Estados Unidos deportó ayer a 235 hondureños que vivían de manera ilegal en ese país, informó una fuente de la Dirección de Migración en Tegucigalpa.
Los deportados arribaron a la capital hondureña en tres vuelos contratados por el Servicio de Inmigración de EE.UU., añadió.
El Gobierno norteamericano detuvo el viernes pasado en una redada a 1.187 inmigrantes que permanecían en forma ilegal en ese país y que trabajaban en locales de una empresa de envases plásticos.
Luego, en esta semana, en seis estados de este país norteamericano se han efectuado continuos operativos para detener a indocumentados.
En lo que va de este año suman unos 1.636 los hondureños que EE.UU. ha expulsado. Esta cifra se agrega a otros 18.000 expulsados el 2005, según esa institución de migración.
La Cancillería de Honduras registra más de 800.000 ciudadanos de este país residiendo en los EE.UU., entre legales e indocumentados.
Los sin papeles superan los 90 mil, para quienes el Gobierno hondureño pedirá una ampliación, la sexta, del Régimen de Protección Temporal.