Lunes 24 de abril del 2006 Sucesos

Autoridades no logran parar robos ‘express’

Redactora | Marcia Andrade Peralta

127 casos del 31 de diciembre del 2005 al 7 abril del 2006

La Policía admite que no puede solucionar con agilidad los delitos de ese tipo por falta de personal y medios técnicos. La Fiscalía aduce que no puede iniciar las instrucciones fiscales porque no les llega los informes.

La falta de efectividad de las investigaciones policiales y fiscales impide que muchos secuestros express sean resueltos, afirmaron varias víctimas de este delito.

La Policía admite que no puede solucionar con agilidad estos delitos por falta de personal y medios técnicos. La Fiscalía aduce que no inicia las instrucciones fiscales porque no les llega a tiempo los informes policiales.

El 28 de noviembre del 2005, el secuestro express se incluyó como delito en el Código Penal. No admite fianza y se sanciona con penas de reclusión de 3 a 25 años, pero aun así no han disminuido los casos, advierten los perjudicados.

Las cifras se contradicen, según las estadísticas: del 26 de noviembre al 30 de diciembre del 2005 se produjeron 42 asaltos; del 31 de diciembre del 2005 al 7 abril del 2006 ocurrieron 127. En contradicción, del 1 de enero al 11 de abril de este año la Policía Judicial solo reporta 21 detenidos implicados en 11 casos de secuestro express.

CIUDADANO ACLARA MAL USO DE SU CÉDULA
El ciudadano Raúl Dalton Maridueña Bravo aclaró ayer que no tiene relación con Antonio Vidal Cedeño Castro (a) Pichi, quien el viernes pasado, cuando fue capturado por la Policía, portaba una cédula falsa en la que usaba su nombre.

La cédula que llevaba Pichi es de Raúl Maridueña, quien aclaró que es guayaquileño, no de Quevedo, como consta en esa cédula.

Dos fotografías y una copia de la matrícula es todo lo que le queda a Héctor Morán de su camioneta Chevrolet Luv placas ACN-189 modelo 1994, que delincuentes le robaron el pasado 15 de marzo durante un asalto con secuestro express.

El hecho ocurrió alrededor de las 04h00 mientras transportaba a un hombre y una mujer que fingieron ser comerciantes y le solicitaron una carrera desde un sector del sur de Guayaquil hasta el primer puente de la vía Perimetral.

Dos cuadras antes de llegar, la pareja apuntó a Morán con un arma. Ese momento aparecieron otros tres delincuentes que lo golpearon, amordazaron y pasaron al balde de la camioneta para luego llevarlo a una casa en la cooperativa Jacobo Bucaram, zona donde fue abandonado a las 05h45.

Esa madrugada, el afectado presentó las denuncias respectivas en la Fiscalía adjunta a la Policía Judicial del Guayas (PJ-G) y en la PJ-G y Comisión de Tránsito del Guayas (CTG) para el bloqueo del carro.

Cinco días después, dos agentes del Grupo de Apoyo Operacional (GAO) de la PJ-G fueron asignados para investigar su caso, pero “luego de más de un mes de cometido el robo no tienen pistas del paradero del carro ni de los asaltantes”, señala Morán.

Asegura que la Policía tampoco ha elaborado el informe preliminar de las investigaciones para enviarlo a la Unidad de Delitos contra las Personas de la Fiscalía, para que un fiscal dirija la indagación.

En iguales circunstancias están las investigaciones del robo express  que sufrió José Nicolaide Burgos el pasado 13 de marzo, mientras conducía por las calles Guaranda y Gómez Rendón su auto Hyundai Pony placas GKL-995, concho de vino, modelo 1995. “Hasta la fecha la Policía no ha podido recuperar el carro ni sabe quiénes cometieron el asalto”, dijo su hermana Julieta Nicolaide.

A partir del 28 de noviembre del 2005, el secuestro express se incluyó como un delito en los artículos 189 y 552 del Código Penal. La ley define este hecho como la acción que ejecutan determinados sujetos que atacan al conductor de un vehículo con el fin de despojarlo del control del automotor y de retenerlo en su interior para cometer otros crímenes.

A pesar de que este delito no admite fianza y sanciona a los responsables con penas de reclusión de 3 a 25 años, no han disminuido los casos.

Del 26 de noviembre al 30 de diciembre de 2005 se produjeron 42 hechos, según datos del Centro de Estudios e Investigaciones Estadísticas ICM-Espol (Instituto de Ciencias Matemáticas de la Escuela Superior Politécnica del Litoral).

Mientras, del 31 de diciembre del 2005 al 7 abril del 2006 han ocurrido 127 express, según las estadísticas elaboradas por esa fuente con base en las denuncias presentadas en la Fiscalía del Guayas.

Del 1 de enero al 11 de abril de este año, la PJ-G solamente reporta 21 detenidos implicados en 11 casos. Mientras, del 28 de noviembre del 2005 al 10 de enero de este año, la Fiscalía del Guayas (a través de la Unidad de Delitos Contra la Propiedad) inició 15 indagaciones previas y 2 instrucciones fiscales.

La diferencia de cifras entre casos, detenidos e instrucciones fiscales, es percibida por muchos afectados como evidencia de que algunos hechos no se resuelven por la falta de efectividad de las investigaciones policiales y fiscales.

Eso es lo que sienten Morán, Nicolaide y Omar Bajaña, otra víctima de secuestro express, quien luego de presentar las respectivas denuncias optó por buscar con ayuda de sus compañeros del servicio Taxi Amigo, el auto Chevrolet Spark rojo que le robaron dos sujetos, en el Guasmo Norte, el pasado 13 de marzo.

“Hallé mi carro cerca del condominio Valdivia (sur de Guayaquil). Si esperaba la voluntad de la Policía aún no lo hubiera encontrado”, expresa.

El express, como delito, dejó el pasado 15 de abril su primera víctima mortal de este año cuando delincuentes dispararon en la cabeza a Rosa Narea Matamoros Ortega, de 63 años, mientras iba con su sobrino José Ampuero, en un auto Mitsubishi blanco placas GIY-339, por el km 26 de la vía Perimetral. La mujer se dirigía a una despedida en casa de un familiar en Bellavista, pues al siguiente día regresaba a Estados Unidos, donde residía.

Sobre este caso, el jefe de la PJ-G, coronel Wilson Alulema, solo menciona que tiene “algunas pistas de los responsables y que están realizando las investigaciones”.

Héctor Morán señala que las instituciones que imparten justicia “no indagan lo suficiente” en los casos de delito express. “De cuatro veces que he ido a la Policía solo en dos he podido hablar con los agentes y hasta ahora no tienen pistas del automotor”, dice.

El express que sufrió le cambió la vida pues con la pérdida del carro deja de percibir los mil dólares mensuales con los que mantenía a su familia.

Mientras observa una de las fotos que le quedaron de su camioneta Chevrolet Luv, agrega que continuará yendo a la PJ por su vehículo.

PROCESO

POLICÍA
En la Policía Judicial del Guayas (PJ-G)  la unidad encargada de investigar los robos con secuestro express es el Grupo de Apoyo Operacional (GAO), a través de sus agentes.

FISCALÍA
En la Fiscalía del Guayas la indagación está a cargo de los fiscales de la Unidad de Delitos Contra la Propiedad.

INFORME
La investigación comienza con los agentes policiales que envían un informe al fiscal asignado para cada caso, el que deberá iniciar la indagación y la instrucción fiscal con pedido de prisión para los sospechosos.

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