El gobierno de Ecuador aplaudió este jueves la aprobación por parte del Congreso de una polémica ley que obligará a las petroleras extranjeras a entregar al país la mitad de las ingresos extraordinarios obtenidos por el aumento del precio del crudo.
El ministro de Economía, Diego Borja, se declaró satisfecho con la adhesión de los diputados al veto a una enmienda de la norma que elevaba a 60% la participación del Estado en las ganancias excedentes por la disparada del precio del crudo luego de la firma de los contratos con las empresas.
"Estoy contento por el país porque se vuelve a un principio de equidad", afirmó Borja al canal Ecuavisa, y agregó que pese al rechazo estadounidense, la norma le pone un alto a las petroleras, que tachan como ilegal la medida.
"Lo que Ecuador ha dicho es: no señores, el recurso petrolero es de todos los ecuatorianos y todos tenemos que participar", afirmó el ministro, al tiempo que desestimó las críticas por la interferencia de la norma con las negociaciones de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos.
"Lo inoportuno era seguir perdiendo dos millones de dólares diarios", replicó Borja, y aclaró que jamás tuvo la intención de estropear el acuerdo al presentar el proyecto de la ley en momento en que ambos países se disponían a cerrar la negociación.
Al aprobar el proyecto de ley el 7 de abril, el Legislativo había incorporado una enmienda que rompía el equilibrio en la distribución de las ganancias excedentes, lo que fue objetado por el presidente Alfredo Palacio.
El mandatario insistió en su planteamiento inicial para que la repartición fuera por mitades, lo cual fue avalado por el Congreso, con 41 de 79 de votos, la noche del jueves.
Las petroleras extranjeras rechazan como ilegal esta nueva disposición aduciendo que los contratos ya fueron negociados y, en el caso de las estadounidenses, lograron que Washington condicionara la firma de un Tratado de TLC a la derogatoria de la norma.
A raíz de ello, las negociaciones entre los dos países están suspendidas desde la primera semana de abril, mientras Ecuador inició una campaña diplomática para persuadir a Washington de excluir este tema en las conversaciones comerciales.