Seis trabajadores de un restaurante de Manhattan, tres de ellos ecuatorianos, renunciaron a su puesto luego de que el dueño los “intimidara” cuando le manifestaron su deseo de participar en la marcha del 10 de abril pasado, según reveló ayer Joel Magallán, director ejecutivo de la Asociación Tepeyac.
“Estos trabajadores decidieron hacer un paro el día 10 de abril (Marcha por los Derechos de los Inmigrantes), porque querían asistir a la manifestación. El patrón trató de negociar con ellos, pero la negociación no fue muy buena porque los estuvo intimidando”, explicó Magallán.
“El patrón les dijo que iban a tener consecuencias si iban a esa marcha ‘estúpida’, y también ellos se sintieron despreciados cuando él les dijo que los hispanos no eran nadie; entonces, ellos sintieron que había un gran desprecio de parte del patrón hacia ellos, y no quisieron negociar y se fueron a la marcha”, agregó.
Uno de los trabajadores ecuatorianos, bajo condición de anonimato, dijo que sus compatriotas y los tres mexicanos iban a radicar mañana una demanda en el Departamento de Trabajo de Nueva York por pago de salarios menores a los señalados en la ley y por el pago de horas extras.
El trabajador ecuatoriano dijo que el restaurante en cuestión se llama Coco Pazzo, está situado en el 23 East de la calle 74, en Manhattan, y se especializa en comida italiana.
“El dueño del restaurante empezó a decirnos un montón de cosas, de que era una marcha estúpida, que no íbamos a ganar nada (con asistir), que ellos (los anglosajones) son los que mandan acá, y los hispanos no podemos hacer nada”, dijo uno de los trabajadores, quien se hizo llamar Javier.
“Nos dijo que si íbamos a la marcha, cuando regresáramos al día siguiente, íbamos a tener problemas con él, y por eso decidimos renunciar”, refirió el ecuatoriano.
Por la misma razón 21 trabajadores mexicanos fueron despedidos de una planta de empaque de carnes en Detroit por no acudir a su trabajo para sumarse a las manifestaciones de inmigrantes. Otros seis perdieron su trabajo en Houston.