El lunes por la noche, Teleamazonas transmitió ‘Un 20 de abril’, extenso reportaje periodístico sobre las jornadas de protesta en las calles de Quito que desembocaron en el derrocamiento o golpe de Estado en contra de Lucio Gutiérrez.
Narrativamente, el especial tuvo una particularidad: los reporteros del canal no fueron los conductores ni tampoco cumplieron su función como intérpretes de los hechos. Andrea Coronel, Milton Pérez y Freddy Paredes fueron tratados como testigos, cuyos testimonios se incorporaron a los de los manifestantes y protagonistas como Diego Guzmán, Manuela Gallegos o María Soledad Chávez, la adolescente que perdió un ojo por el impacto de una bomba lacrimógena.
Milton Pérez caminó por los lugares de las coberturas y explicó cómo vivió los hechos. Freddy Paredes, lo propio en Ciespal. Andrea Coronel contó lo que vivió en las manifestaciones. La misma técnica se utilizó con la chica Chávez y con Guzmán y Gallegos. A estos testimonios se sumaron los del “otro bando”: Fidel Araujo, asesor de Gutiérrez; Renán Borbúa, primo y ex diputado; Jorge Poveda, ex comandante de la Policía, entre otros.
Llamó la atención el testimonio de Bolívar González, ex subsecretario de Bienestar Social, acusado de haber organizado la represión parapolicial desde el Ministerio que dirigía Antonio Vargas. Verlo libre y sumándose a los “ideales forajidos” fue la mejor demostración de que un año después nada cambió.
La constatación es colateral. En sí, el reportaje nunca intentó realizar una interpretación de los hechos y menos aún ofrecer una lectura sobre las consecuencias y la evolución posterior de la “rebelión forajida”. Fueron las grandes deficiencias de un trabajo periodístico al cual se debe reconocer su ambición y su estética. En este punto, la nota de Freddy Barros en Ecuavisa, aunque más limitada en tiempo, recursos y espacio, aportó de mejor forma a una panorámica global de los hechos.
En ‘Un 20 de abril’ se utilizó mucho material de archivo, no identificado plenamente y montado sin orden cronológico: en una secuencia se vio a las masas tomando la Plaza Grande el día de la caída y al siguiente minuto se mostraron las imágenes de las manifestaciones en la noche del 19. Por último, hubo ausencias notables: las manifestaciones iniciales en la Shyris, la caída del fotógrafo Julio García y alguna referencia al papel de radio La Luna.
Formalmente, el reportaje se armó como un puzzle que tuvo la estética de un videoclip del noventa en donde se abusó de una edición de cortes bruscos, efectos de polarización y de la cámara en movimiento.
En cualquier caso, los espacios para el periodismo de fondo son tan escasos en la TV doméstica, que únicamente se puede desear que no solo Teleamazonas sino los demás canales reincidan en estos intentos.