Una docena de niños hijos de emigrantes y otros familiares se apostaron este lunes frente a la embajada de Estados Unidos en esta ciudad para expresar su rechazo al controvertido proyecto de ley estadounidense que busca frenar el ingreso de ilegales.
Los niños de entre seis y 12 años, que tienen a sus padres indocumentados trabajando en Estados Unidos, llevaron banderas ecuatorianas y estadounidenses y carteles que decían: No somos delincuentes o Queremos ver a nuestros padres.
Acompañados de no más de 10 adultos se ubicaron en las afueras de un edificio frente a la embajada de Estados Unidos, en el centro norte de Quito para lanzar consignas a favor de un mejor trato para sus familiares.
Algunos adultos portaron cruces y decidieron encadenarse a las rejas de seguridad del edificio frente a la legación diplomática.
La protesta no duró más de dos horas porque efectivos policiales llegaron a lugar para desalojar a los manifestantes.
Imágenes de televisión mostraron a más de 15 policías empujando y arrastrando a los adultos ante su negativa de retirarse del lugar. Cuatro personas fueron detenidas.
Expreso mi total rechazo a la agresión hacia los niños que se están manifestando democráticamente en contra de una medida equivocada, señaló a canal 2 de televisión, Oscar Arias, uno dirigente de los manifestantes.
Arias hacía referencia al proyecto de ley que debate el Senado de Estados Unidos y que podría establecer penas para quienes ayuden a los indocumentados a permanecer en ese país.
La discusión de la ley ha provocado la reacción de miles de inmigrantes de varias nacionalidades que salieron a las calles de las principales ciudades de Estados Unidos para expresar su rechazo a esa iniciativa.