lunes 10 de abril del 2006 Columnistas

El cometa Halley

“El TLC es como el cometa Halley”, suele decir el embajador Rosales, negociador jefe de Chile. Cuando pasa por la Tierra, uno se trepa o no se trepa.

Hace diez años, Bush padre le propuso a México un TLC, y México se trepó.
Durante una década, México mantuvo ventajas arancelarias frente al resto de los países de América Latina; inversiones que pudieron haberse establecido en Centro y Sudamérica, así como exportaciones que pudieron haber hecho estos estados, se desviaron a México.

El comercio exterior mexicano ha crecido inmensamente; el país se ha estabilizado y desarrollado. Sigue existiendo una gran pobreza; muchos que antes eran agricultores ahora son comerciantes.

No hubo reelección para Bush padre, y Chile, deseoso de negociar un acuerdo similar, no tuvo la oportunidad. Bill Clinton, como buen demócrata proteccionista, cerró la puerta.

El cometa volvió ocho años más tarde, con Bush hijo. Chile entró en un santiamén. Luego Centroamérica; los presidentes de los cinco países y República Dominicana se embarcaron; incluso viajaron a Washington para cabildear al Congreso norteamericano.

Después, la propuesta de un TLC con Colombia y Perú, dejando al Ecuador y Bolivia para una segunda etapa. La ministra Baki insistió que al Ecuador se lo incluya. Lo logró.

Las negociaciones del TLC andino prosiguieron de manera conjunta por largo tiempo, hasta que llegó la hora de definiciones individuales.

El presidente Toledo quiso dejar como legado la firma del TLC; fue el primero en buscar el cierre de las negociaciones. Envió a Washington a su primer ministro, Pedro Pablo Kuczynski, acompañando al ministro de Comercio y a los negociadores; se mantuvo en contacto telefónico permanente, y cerró.
Próximamente, Toledo viajará a Washington a firmar.

Luego, Colombia. El presidente Uribe buscó mayores concesiones, personalmente cabildeó en Washington, no tuvo todo el éxito que ambicionaba. Con lo que logró, cerró.

En marzo le tocó al Ecuador. Los negociadores se han batido bien; los acompañó el ministro Illingworth; se llegó al punto en que hacen falta decisiones políticas: transar en los aspectos en que se dijo que no se iba a ceder. Pero a diferencia de Toledo y Uribe, Palacio se ha mantenido distante. Los puntos álgidos pendientes continúan sin resolver y los negociadores retornan, sin cerrar. El Ministro de Gobierno declara que “al paso que vamos, difícilmente vamos a un acuerdo”.

Estados Unidos dirige su atención a otros TLC. Las negociaciones con Malasia empezaron en marzo 12 y espera terminarlas antes de fines del 2006. Aquellas con Tailandia se reanudarán en el segundo semestre.

En mayo comienzan las negociaciones con Corea. El responsable del comercio de los Estados Unidos, Portman, ha calificado ese posible tratado como “el más significativo acuerdo de libre comercio que hemos emprendido en quince años”.
El subsecretario de Agricultura, J.B. Penn, se mostró entusiasta; Estados Unidos necesita entendimientos con economías grandes y estables como Corea, y no con pequeñas como las centroamericanas: “Buscamos acuerdos muy robustos para la agricultura y alimentos”.

Las negociaciones de Estados Unidos con Panamá están en suspenso desde enero. Las de Ecuador no tienen fecha precisa de reanudación; “se estima después de Semana Santa”.

El cometa Halley vuelve en el 2062.

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