Líderes latinoamericanos en Estados Unidos urgieron ayer a los inmigrantes en este país a plegarse a las marchas y protestas en diversas ciudades, pero pidieron a los manifestantes que en lugar de llevar banderas de sus naciones porten el pabellón norteamericano, para evitar que se interprete que aquello pudiera resquebrajar la unidad estadounidense.
El próximo lunes habrá movilizaciones en 44 ciudades de 24 estados, y los líderes latinos exhortan a más gente a unirse para superar el millón de personas que participó en protestas la semana pasada.
Ayer en Miami, alrededor de 1.500 estudiantes salieron a las calles de Homestead (en el sur de la ciudad) a pedir una amnistía para los doce millones de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos y rechazar una reforma legal que los criminalice, días antes de una jornada nacional de manifestaciones.
Los jóvenes abandonaron los centros de estudio imitando medidas similares registradas en días recientes por estudiantes en Los Ángeles y Nueva York, y realizaron protestas por algunas horas antes de retornar a las aulas en buses.
La Policía calculó la cifra de manifestantes en unas 1.500 personas, entre ellos padres de los alumnos.