Funcionarios del Municipio, de la Junta Parroquial de Canoa y propietarios de las cabañas instaladas en la playa se reunieron el sábado anterior para discutir sobre el desarrollo turístico del balneario.
Allí se enfatizó sobre la exposición de los precios en carteles y la obligación de instalar baterías sanitarias.
También se discutió sobre la necesidad de poner cabañas cocteleras en la playa para mejorar el servicio a los turistas.