Un nuevo y funesto error se intenta cometer con el proyecto del Banco del Afiliado, impulsado con una ceguera increíble; ya que debemos recordar que hasta ahora muchos ecuatorianos siguen sufriendo las consecuencias de la quiebra del sistema financiero y el denominado ‘feriado bancario’.
Seremos tan necios para insistir en algo que distorsionaría totalmente la esencia de la Seguridad Social, a más de crear el riesgo de pérdida de los recursos, sin beneficio de inventario.
No será mejor hablar de la Cooperativa del Afiliado, desde luego apegada a su verdadera esencia y filosofía, sin el sometimiento al sistema financiero o chulquero del Ecuador. Esto nos permitiría desarrollar proyectos de producción, educación, redes alimentarias, artesanías, etcétera, sobre todo para los jubilados, que tendrían una actividad edificante y un ingreso adicional.
Debemos visualizar que en el Banco, nunca se vuelve a saber qué hacen con la plata depositada; mientras que en el sistema cooperativo, el socio puede participar activamente para darle destino a las operaciones institucionales, económicas, financieras y de productividad.
Sí a la Cooperativa del Afiliado. No a otra aventura con los objetivos de la Seguridad Social.
Lic. Galo F. Terán I.
Quito