Cerca de una hora debió esperar ayer la fiscal Yanina Villagómez, para poder ingresar a la oficina del vicerrector matutino del colegio Dolores Sucre, Julio César Vargas Solís, quien fue asesinado con 16 disparos el pasado 31 de marzo.
Villagómez dijo que la intención de ingresar a la oficina que Vargas tenía en el colegio era cumplir con la diligencia de reconocimiento del lugar dentro del proceso que investiga el crimen.
La razón por la que Villagómez no pudo entrar a ese despacho, según las autoridades del plantel, fue porque las llaves de la puerta supuestamente solo las tenía el funcionario fallecido.
Cerca de las 13h30 y con la ayuda de un cerrajero, Villagómez tuvo acceso a la oficina de Vargas junto a efectivos de la Policía Judicial del Guayas (PJ-G). El proceso de recavación de información se prolongó hasta las 14h30.
Luego de la diligencia, la fiscal ordenó mantener cerrada la puerta de la oficina en la que laboraba Vargas hasta nueva orden. A través de un escrito, Villagómez dispondrá en los próximos días la entrega de las pertenencias de Vargas a sus familiares.