“Cuando todo es igual, es difícil elegir, pero RTS propone algo diferente para todos”... Bajo esa fórmula sale a las pantallas ‘El club de la mañana’, entre las 09h00 y las 10h30.
¿Algo diferente? Para nada. ‘El club de la mañana’ es exactamente lo mismo que todos los espacios matutinos que se mueven entre lo hogareño, lo noticioso y lo farandulero. Un formato que casi todos los canales han ido abandonando poco a poco. Si se quiere una comparación, ‘El club de la mañana’ es como estar viendo ‘Está clarito’, pero sin Richard Barker.
Examinémoslo. ‘Explorador’ es un segmento ligero sobre curiosidades conducido por el cubano Luis Enrique Rodríguez. Si espera cosas realmente inusuales, pase a otra cosa. En realidad la “exploración” no pasa de un acuario o de algún juego casero.
‘Su palabra cuenta’ es la clásica encuesta callejera sobre temas como “la mamitis” o “los niños que no obedecen a los padres”... La frase repetida hasta la saciedad fue: “es que hay que educar a los niños”, aunque nadie dijo en qué consistía esa famosa educación. Ni siquiera la psicoterapeuta invitada que se perdió en divagaciones sobre el clásico berrinche en el centro comercial (explíquele, reflexione). ¿Se imaginan la escena del niño dando de pataletas en el suelo del mall y el padre explicándole la esencia de las buenas maneras? Generalidades vacuas, en definitiva.
Se puede continuar, aunque haya cosas que provocan vergüenza ajena. Como el segmento de Jimmy Pareja, el “estilista de los famosos” y presentador de ‘Abreboca’. Aquí, como gran cosa, se recomienda decorar partes de la habitación con los avisos clasificados de los diarios (entre otras ilustres páginas)... ¡El look zapatería de barrio se está imponiendo en la decoración contemporánea!
Otra más. En manos de un chico, casi un postadolescente, Mario Maldonado, se pone la salud. Probablemente, Maldonado sea buen reportero. Pero, ¿un segmento qué tiene que ver con medicina y bienestar de la gente? Claro que se consulta a un médico sobre el chuchaqui o sobre la gastritis. Por supuesto que se matiza diciendo que solo es un consejo y se debe recurrir al especialista. Entonces, ¿qué objetivo tiene un espacio como este? Ya lo captó: en cualquier programa matutino es obligatorio tener un segmento de salud...
Entre los segmentos y los aportes noticiosos, se presentan artistas (igual que en cualquier otro programa) haciendo groseros playbacks (groseros por lo mal hechos), se realizan sorteos de pasajes (sin que falte el ‘mensajea’) y los presentadores bailan al ritmo de Soy rebelde o cualquier tema de moda... ¿Alguna diferencia?
En definitiva, ‘El club de la mañana’ no representa ninguna propuesta en la franja televisiva de las mañanas. Todo lo contrario, es un retroceso a esquemas que comenzaban a ser superados.