Slobodan Milosevic, que sufría "varias enfermedades cardíacas graves" falleció "de muerte natural", anunció este miércoles la Fiscalía holandesa, responsable de la investigación sobre la muerte del ex presidente yugoslavo que excluyó la hipótesis de envenenamiento.
"La Fiscalía cerró la investigación sobre la muerte de Milosevic. Llegó a la conclusión de que murió de muerte natural y que no existen indicaciones de que se haya debido a un crimen", como afirman algunos de sus partidarios, indicó un comunicado dado a conocer en La Haya.
Los análisis toxicológicos no dieron "ninguna indicación de envenenamiento, ni de un factor toxicológico que podría haber provocado el paro cardíaco", declaró la Fiscalía al subrayar que el cadáver de Milosevic no presentaba "señal alguna de violencia exterior".
La conclusión definitiva de los análisis confirma el resultado provisional hecho público el 12 de marzo, un día después del fallecimiento del ex hombre fuerte de Belgrado, según el cual, "la causa de la muerte de Slobodan Milosevic fue un infarto de miocardio".
El Instituto Médico Legal holandés (NFI) confirmó que "varias enfermedades cardíacas detectadas fueron las que provocaron el paro cardíaco", dijo la Fiscalía.
Tras su muerte, sus abogados mostraron una carta, fechada el 8 de marzo y dirigida a la embajada de Rusia, en la que Milosevic acusaba a los médicos del Tribunal Penal Internacional (TPI) de "destruir (su) salud".
Unos análisis realizados en enero señalaron la presencia en su sangre de medicinas contra la tuberculosis y la lepra que neutralizaban la acción de los restantes medicamentos tomados por el ex presidente yugoslavo.
Este murió en su celda del centro de detención del TPI de La Haya donde era juzgado desde febrero del 2002 por unas 60 acusaciones de genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.
El Instituto Médico Legal holandés (NFI) realizó una autopsia y un análisis toxicológico para establecer las causas de la muerte ante las informaciones de prensa sobre una presencia de alcohol y medicinas no recetadas en la celda del ex líder yugoslavo entre finales del 2005 y principios del 2006.
Los acuerdos entre Naciones Unidas y Holanda sobre el TPI prevén que la muerte de detenidos del Tribunal de la ONU también sean investigadas de acuerdo con las leyes holandesas.
El mismo día que se descubrió el cadáver de Milosevic, el TPI ordenó una investigación interna sobre el tratamiento médico que le había sido prescrito al detenido.