Miles de inmigrantes formaron ayer una fila que se extendió mas de 1,6 kilómetros, al atravesar el puente de Brooklyn, agitando banderas de más de una docena de países en una marcha de protesta contra una posible reforma a la ley de inmigración en el Congreso.
Los manifestantes, la mayoría procedentes de países latinoamericanos, entre ellos ecuatorianos, se congregaron en el centro de Brooklyn para atravesar el río East por el famoso puente, uno de los hitos más famosos de Nueva York.
La marcha concluyó frente a un edificio de oficinas del Gobierno federal, en la parte baja de Manhattan.
“Vinimos para decir que estamos aquí”, dijo el ecuatoriano George Criollo, quien llegó a Nueva York hace una década, desde Cuenca. “Tenemos que hablar, seamos legales o ilegales. Tenemos que hablar acerca de este tema”, añadió.
Criollo, quien dijo que su familia se hallaba sin documentos en EE.UU., teme que el nuevo proyecto de ley conduzca a su deportación o a su encarcelamiento.
En la Cámara de Representantes ya se aprobó un proyecto de ley que establecerá penas para cualquiera que ayude a los indocumentados a permanecer en el país.
Los manifestantes eran acompañados por bandas de música. Uno de los carteles portados por uno de los participantes en la marcha decía: “Si ustedes dañan a los inmigrantes, están dañando a Estados Unidos”.
Otro manifestante, que no hablaba inglés, llevaba un cartel en el que se leía: “I cleaned up ground zero (Yo limpié el área destruida del Word Trade Center)”.
En otras ciudades miles de estudiantes también realizaron el pasado viernes marchas en protesta por la aprobación de posibles reformas migratorias que criminalizan a los indocumentados en este país.
Las manifestaciones ocurren en California, Nevada, Arizona y otros estados, contra proyectos para frenar la inmigración de sin papeles.
Las autoridades dijeron que las protestas fueron pacíficas en su mayor parte, salvo una en Virginia, donde una persona fue acuchillada el viernes.
Las marchas coincidieron con el aniversario 79 del nacimiento del fallecido César Chávez, cofundador del sindicato United Farm Workers, que se convirtió en el paladín de los trabajadores agrícolas latinoamericanos en las décadas de los sesenta y setenta.
La mayoría de las protestas se hizo en el condado de San Diego, en el Valle Central de California, Las Vegas, El Paso, Texas, Arizona, y en el condado Fairfax de Virginia.