Domingo 02 de abril del 2006 El País

Los ríos pierden su caudal

BABAHOYO | Yolanda Pincay, redactora

Sedimentación y lluvias provocan inundaciones con más frecuencia

Anualmente se acumulan  15 millones de m³ de sedimentación en la cuenca del río Guayas.

Juan Aguayo Álvarez, un agricultor que perdió ocho hectáreas de cultivos de arroz por las inundaciones que afectaron recientemente a  Mocache, acudió la semana pasada a la oficina de la Dirección Agrícola de Babahoyo, representación local del Ministerio de Agricultura. Pidió   raciones alimenticias para él y otros damnificados de su cantón, pero ahí le dieron una respuesta que lo decepcionó: “Solo le podemos dar semillas y fertilizantes”.

Es lo que podían proporcionarle en esa oficina, a la que está acostumbrado a ir en busca de asistencia como agricultor.  Aunque  a él las semillas y el fertilizante en esos momentos no le sirven.  No puede volver a sembrar, al menos hasta que se aproxime el próximo invierno. “No podemos arriesgar a que otra vez suba el agua y se lleve todo de nuevo”, dijo,  refiriéndose al desbordamiento de los ríos Mocache y Vinces, registrado hace dos semanas.  Esta vez, debía buscar ayuda en el Ministerio de Bienestar Social.

Las inundaciones y el desbordamiento de los ríos no son novedad para él, “todos los años pasa lo mismo, con las lluvias y la crecida de los ríos siempre terminamos anegados”, indica.

Aguayo atribuye la causa  de sus pérdidas a la sedimentación de esos afluentes. El Mocache está cercano a su propiedad  y la sedimentación le ha quitado profundidad.

Gabriel Almeida, funcionario del Ministerio de Agricultura en Babahoyo, asegura que solo en febrero cayeron 103 milímetros de agua en lluvias que le significaron a Los Ríos miles de personas y hectáreas de cultivos perjudicadas.

El río Vinces, junto con el Babahoyo, Daule y Guayas, son los más vulnerables a la sedimentación (acumulación de tierra arrastrada por los ríos), explica Jacinto Rivero, director ejecutivo de la Comisión de Estudios para el Desarrollo de la Cuenca del río Guayas (Cedegé).

La razón principal de que el proceso de sedimentación se esté acelerando a 15 millones de metros cúbicos por año  es la tala indiscriminada de las cuencas de los ríos, asegura Rivero.  “Las han pelado y eso hace que el sedimento sea mayor. Entonces los ríos van perdiendo su cauce y la capacidad de conducir el agua y como no la pueden conducir, se desbordan.  Por eso tenemos inundaciones cada año”, explica.

Desertificación
El  Guayas y los que confluyen en él,  el Daule, el Babahoyo y el Vinces, tienen un área de 35.000 kilómetros cuadrados, y  el agua y sedimento que producen esos ríos se conduce hacia el río Guayas.

En los 35 mil kilómetros se pierden 0,5 milímetros, cuando la media mundial es 0,1 ml. “Es decir que nosotros estamos cinco veces por encima de la media mundial, lo que significa que estamos sufriendo un proceso de desertificación de la cuenca del río Guayas, que con el paso del tiempo puede convertirse en un desierto, advierte Rivero. 

“La sedimentación no solo ocurre en Guayaquil, sino a  lo largo de la cuenca baja del río que es Vinces, Guayaquil, Daule y Babahoyo;  y de Babahoyo hacia el sur de Milagro y el Bulubulu”, agrega.

El funcionario asegura que  hay un plan en esta entidad para enfrentar la sedimentación, pero primero se necesita hacer un estudio pormenorizado del problema,  que ya fue planteado al Gobierno Nacional, que aún no envía los 5 millones de dólares que se requieren para realizarlo.

Después de esa evaluación se plantearían las obras necesarias para enfrentar el problema.  “Si es dragado, qué tipo de dragado”, dice. Lo que hay que establecer, insiste Rivero, es que a este problema se lo califique como  una política de Estado, para que con los cambios de régimen se mantenga el trabajo.

La situación no cambiará por el momento.  El proyecto podría ejecutarse en dos años, una vez conseguidos los recursos, dice.

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