Ante el “destape” televisivo sobre temas sexuales se espera que sociedades científicas afines como las de sexología y educación sexual, siquiatría, sicología, ONG, etcétera, se solidaricen con esta preocupación, ya que se necesita el aporte de todos los ecuatorianos para autoconvocarnos a un diálogo nacional donde analicemos qué se ha hecho y qué debemos hacer para el real cumplimiento de la Ley sobre la Educación de la Sexualidad y el Amor, expedida el 27 de marzo de 1998 en el Registro Oficial Nº 285.
El sentido común o la experiencia personal no es suficiente para quienes hacen las veces de comunicadoras de temas sexuales, sicológicos o científicos en los medios de comunicación. En Ecuador sí hay profesionales capacitados para educar sobre estos temas, para dar un ejemplo, hay periodistas de diarios bien informados que con el asesoramiento de expertos han orientado a la comunidad sobre los aspectos básicos y también complejos de la sexualidad humana.
La salud sexual en sus dimensiones biológica, psicológica y social “contribuye a enriquecer y potenciar la personalidad, la comunicación y el amor...; la aptitud para disfrutar de la actividad sexual y reproductiva de conformidad con una ética personal y social” (OMS).
Las personas deberían preguntarse qué están viendo o leyendo, para qué les sirve, si eso contribuye a su salud mental y sexual, y a la de su familia y de la sociedad en general. La proliferación de seudoexpertas nos obliga a mencionar que tenemos que hacer un enfoque integral científico, humanista, ético, que contribuya a la autorrealización personal y felicidad; lamentamos que se vaya desdibujando este enfoque en programas televisivos como los que valientemente se han criticado.
Dr. Germánico Zambrano Torres
Guayaquil