Los esfuerzos por vender inmuebles le han costado, a la fiduciaria que los administra, unos $ 247 mil.
Los últimos aguaceros inundaron las 260 hectáreas donde crecían plantas de banano resecas y muertas. También quedaron bajo el agua dos bombas de succión que ahora no pueden encenderse hasta que algún técnico verifique su estado. La hacienda Rafaela, ubicada en Jujan (Guayas), es uno de los 806 bienes de Filanbanco que se entregaron a Fiduciaria del Pacífico para la venta.
Está inventariada como abandonada, “llena de maleza y sin ningún cuidado por lo menos desde hace un año o más”. La propiedad, que perteneció a Víctor Hugo Sicouret, se depreció y ahora se la ofrece por $ 1’228.025.
Víctor Farías se acuerda de la buena época, cuando esas tierras producían hasta 12 mil cajas de banano a la semana, y en la casa construida dentro con cancha, gruta y zona para preparar parrilladas se hacían fiestas “hasta para el perro de la dueña”. Entonces él era el encargado de los equipos, ahora cuida que nadie se “meta” a sembrar, como ha pasado en algunas ocasiones.
Mientras se espera comprador, la tierra sirve de refugio para las vacas de las zonas aledañas inundadas, que a ratos se quedan en la hacienda. A cambio, los dueños del ganado deben avisar si detectan algún invasor al otro extremo de la propiedad, pues solo hay un punto de control a la entrada con dos guardias.
Aunque en la actualidad este bien no está invadido, consta en la lista de 71 inmuebles con problemas por litigios, prohibiciones de enajenar por parte de la Agencia de Garantía de Depósitos y el Servicio de Rentas Internas.
Unos 700 bienes (26% vendidos) tienen avalúos, los cuales le han costado a la fiduciaria $ 104 mil. Los gastos totales de manejarlos suman $ 508 mil, entre agosto del 2004 y diciembre del 2005. Casi la mitad (48%) se gastó en esfuerzos por venderlos: pago al subastador, personal que los promociona, avisos en los diarios.
Este viernes se realizará la décima subasta que podría ser la última oportunidad de venderlos de esa forma. “No tiene sentido seguir subastando bienes ya ofrecidos (y que no se lograron adjudicar). Deben entrar a venta directa o a través de agentes de bienes raíces”, dijo el gerente general, Mauricio Anderson.
Hay malestar por las ventas directas del banco, como el de dos agencias por $ 446 mil.