El dominicano Salvador Flores Peguero, de 45 años, confesó ayer en un juicio que el 1 de abril del 2003 acuchilló “de forma sorpresiva y por la espalda” a su compañera sentimental, la ecuatoriana Dora Angulo Guagua, de 39 años, en el domicilio que compartían en la localidad norteña de Ansoáin, provincia de Navarra.
Luego de negar las acusaciones y alegar que fue la mujer la que primero le asestó dos cuchilladas (que él se infligió) por los celos, el acusado, quien fue condenado en 1994 a 18 años de cárcel por violar a su hija y estaba en libertad condicional, reconoció los hechos y tendrá una pena de 17 años.