Como su nombre lo indica, el Tratado de Libre Comercio (TLC) entraña apertura de mercados, por eso ingresan en el acuerdo todas las mercancías que se incluyen en las diferentes cadenas productivas.
Francisco Rivadeneira, gerente del Centro de Inteligencia Comercial de Corpei (CICO) y quien ha participado en los diálogos del TLC, explicó que “todos los productos son negociados, por eso es una zona de libre comercio, pero se está buscando que algunos no lleguen a cero arancel (en el corto plazo)”.
En el caso del Ecuador, se intenta lograr que el cero arancel llegue más tarde para bienes considerados sensibles, que en la parte agrícola se ha considerado al arroz, maíz, soya, así como los productos cárnicos, los cuartos traseros de pollos; también se suma la cadena de lácteos.
Este Diario contrató una encuesta sobre el TLC a la empresa Datanálisis en la que los consultados pusieron al banano en tercer lugar de los productos que se perjudicarían.
Rivadeneira explicó que definitivamente el banano no tendrá ningún problema porque desde ahora ingresa a EE.UU. (no produce la fruta) con la ventaja de nación más favorecida, es decir tiene cero arancel dentro de los miembros de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
En el caso del cacao que también aparece en la encuesta, el técnico indicó que ve una buena oportunidad para este producto porque el consumo de chocolate negro está aumentando especialmente en la costa oeste de EE.UU.
Por el consumo también se podría determinar el futuro que con el TLC tendrían otros productos que posean cero arancel para ingresar a Estados Unidos y viceversa.
En lo que respecta a la papa, el Ecuador cuenta con muchas variedades de diferente sabor y textura, muy distintas a la que produce Estados Unidos.
Por este motivo, Rivadeneira considera que la papa de EE.UU. tendría demanda en la industria mas no en el consumo masivo nacional.
En cuanto a otros productos, su ingreso a EE.UU. se analiza en la mesa de medidas sanitarias y fitosanitarias.