Seis centros están propensos a desastres, según informes del Municipio y los Bomberos.
El incendio y la destrucción del 70% de la estructura de madera y adobe de la Cárcel Nº 2 de Quito, en donde fallecieron dos reclusos el martes pasado, ubicada al pie del Panecillo, en el centro histórico, abrieron la discusión sobre las deficientes condiciones en las que se encuentran los otros seis centros carcelarios de la capital.
De acuerdo con reportes del Municipio y del Cuerpo de Bomberos, estos sitios son susceptibles de desastres. En primera instancia por las condiciones de sus estructuras, que en el caso del penal García Moreno (Cárcel Nº 1) ya tiene más de 100 años y no han sido restauradas y por el hacinamiento de los reos que multiplica las posibilidades de desastres.
De los seis, cuatro (el penal García Moreno o Cárcel Nº 1, la Cárcel Nº 3, el Hogar San Pablo y el Centro de Detención Provisional) están ubicados en el sector San Roque, tradicional y populoso barrio del centro de la ciudad.
Los otros dos (Cárcel Nº 4 y el Centro de Rehabilitación Femenino) se asientan en el norte de la capital.
Según un informe del Cuerpo de Bomberos de Quito, el Centro de Rehabilitación Femenino, ubicado en el sector El Inca, tiene un alto riesgo de incendio.
La construcción de 3.800 metros y de tres pisos no tiene una estructura adecuada para evacuación en caso de presentarse algún problema, señala el informe.
El documento de los bomberos resalta que tampoco tiene señalización, extintores y menos una red hidráulica para proteger el local en caso de fuego. Este informe fue presentado en julio del 2005 y ratificado el 20 de marzo de este año, un día antes del incendio que consumió la Cárcel Nº 2.
En este reporte se expresa que las autoridades carcelarias no han adoptado ninguna de las recomendaciones sugeridas por los bomberos.
En el Centro de Rehabilitación Femenino aún hay 57 cilindros de gas doméstico en la cocina y celdas. Además, el cableado eléctrico está descubierto.
Estos mismos problemas se presentaban en la Cárcel Nº 2 y los bomberos lo advirtieron hace más de ocho meses. Sin embargo, no se tomaron medidas de prevención y precisamente un cortocircuito por el recalentamiento de cables donde estaba conectada una cocina fue la causa de que se presentaran las llamas.
Según Ricardo Arteaga, presidente de la Federación de Servidores Públicos de Rehabilitación, el complejo que se levanta en San Roque tiene una capacidad para alojar a 400 internos, pero alberga a más de 2.500, y ahora con los casi 350 reos que se sumaron a las nóminas tras el incendio de la Cárcel Nº 2, la cifra llega a casi 3.000.
Sobre esto, el concejal Gonzalo Ortiz aseguró que las cárceles de Quito debían salir inmediatamente del centro de la ciudad.
El concejal, que dirige la Comisión de Áreas Históricas, comentó que el penal García Moreno (Cárcel Nº 1) y los otros centros carcelarios que están a su alrededor “son un desastre total”.
Se trata de estructuras viejas que contienen materiales inflamables, tanto en talleres de carpintería como en sus propias celdas, donde cuentan con cocinetas eléctricas o cocinas a gas. Adicionalmente, este sitio genera una serie de problemas sociales como la venta de droga, alcohol y hasta armas en el interior.
PRESUPUESTO
FONDOS EN EL 2005
El sistema carcelario del país tuvo un presupuesto de 11 millones de dólares para el 2005 y solo se entregaron 4 millones.
EN EL 2006
El Ministerio de Economía calculó en 10,1 millones de dólares el presupuesto para la manutención de los centros carcelarios del Ecuador.
ALIMENTACIÓN
Este rubro en todos los centros penitenciarios en el país en un año debería ser de 6 millones de dólares. Pero en este año se lo calculó en 2 millones.