Luz Briones, una guayaquileña de 64 años que ha laborado más de 25 años en Nueva York para sacar adelante a su familia, este mes ganó el Lotto de esa ciudad.
Muy feliz Briones acudió ayer a las oficinas de Lotto donde mostró el cheque por más de $ 3 millones y medio.
Ella narró que el 11 de marzo andaba con prisa por lo que no jugó sus números preferidos que son 12, 16, 6, 25, 27 y 31, correspondientes a los días en que nacieron sus seis hijos.
Con cinco dólares en su cartera, la abuela ecuatoriana compró dos tarjetas de llamadas y telefoneó a los cuatro hijos que tiene en Guayaquil.
Sin saber qué hacer con un dólar sobrante, decidió jugar al Lotto con los números que la máquina le diera al azar.
Fue así como se convirtió en millonaria al ganar el gran premio de siete millones de la Lotería de Nueva York. El presentimiento que sintió por años se hizo realidad. “Decía que antes de regresar a Ecuador se iba a llevar un regalo de Estados Unidos”, dijo su nuera, Jacinta Jiménez.
Ayer su hijo Carlos Jiménez la acompañó a cobrar la suma de $ 3’628,451 y le sirvió de intérprete porque ella solo habla español.
En la década del ochenta, una vez divorciada de su marido, Briones se mudó con su hijo menor a EE.UU. El duro trabajo no era extraño para esta mujer que desde los 17 años laboró arduamente para sacar a su familia adelante.
Junto a su hijo se estableció en Yonkers, al norte de Manhattan, donde vive una numerosa colonia de ecuatorianos. Su hijo Carlos se empleó como chofer y ella cuidaba enfermos y laboraba como empleada siete días a la semana.
Ahora su deseo es reconstruir una casa que tiene en Guayaquil para que en el 2007, al cumplir 65 años y se retire, poder vivir cómoda con su familia en su país de origen.
Briones dice que su felicidad será mayor cuando compre al fin una bóveda para su familia donde podrá enterrar a uno de sus seis hijos que hace 17 años murió en un accidente de tránsito y tuvo que sepultarlo en el panteón de un familiar. “Estoy feliz porque él es el primero que va a tener su casita propia”, dijo la ganadora. Briones consideró que su hijo muerto pudo enviarle algo de suerte.