Los 835 reos del Centro de Rehabilitación Social Nº 2, que se incendió ayer, fueron evacuados al penal García Moreno (Cárcel Nº 1), donde cerca del mediodía pasaron la revisión de los guías.
Los recién llegados se mantenían en el patio del Pabellón B y el Pabellón F, donde demostraban su malestar gritando que tenían hambre.
Llegaron custodiados por policías en varios buses desde la Cárcel Nº 2. Según fuentes policiales, 300 agentes participaron en el operativo.
Decenas de familiares angustiados y llorosos acudieron al sitio para verificar si sus parientes estaban bien. Delia María Ormaza preguntaba por su nieto Darwin Lita; mientras que otro hombre, que no se identificó, aseguró que su pariente José Mesías Chonta no podía caminar y temía que no haya podido salvarse.
Según fuentes de la Dirección de Rehabilitación Social (DNRS), las autoridades del penal García Moreno estaban dispuestas a recibir a 250 reos como máximo, aunque actualmente este centro (con capacidad para 700 personas) ya alberga a 963. Señalaron que el resto de reos será llevado a cárceles de otras ciudades, previa una recalificación por la emergencia ocurrida.