Lunes 20 de marzo del 2006 Migración

El tema migratorio en EE.UU. divide a los republicanos

DPA | WASHINGTON

La división interna en el partido de gobierno de Estados Unidos sobre qué hacer con los indocumentados y con el flujo de inmigración ilegal es “una bomba de tiempo” que podría explotar este mes ante la presión que ejerce el líder republicano del Senado, Bill Frist.

La última acción de Frist para evitar que se apruebe una ley favorable a los inmigrantes fue presentar su propio proyecto al plenario del Senado, como respuesta a que el Comité de Asuntos Judiciales decidió ignorar la fecha límite que el líder republicano les había impuesto.

La iniciativa de Frist está exclusivamente concentrada en reforzar la seguridad en la frontera para reducir y eliminar el ingreso de personas sin visado y en detectar, arrestar y deportar indocumentados, o sea que contiene el mismo enfoque que el proyecto de ley aprobado en diciembre por la Cámara de Representantes.

Este proyecto va a competir en el plenario con el proyecto que viene elaborando el Comité de Asuntos Judiciales, que además del enfoque de seguridad contiene provisiones para legalizar a los aproximadamente 12 millones de indocumentados y para crear un programa de visas temporarias de trabajo para extranjeros.

El senador republicano, uno de los precandidatos de su partido a la elección presidencial de 2008, impuso al Comité un límite de tres semanas para discutir y elaborar el proyecto de ley, a pesar de que este es un tema escabroso y complicado que genera pasiones en la población estadounidense en ambos extremos del espectro político.

El senador Arlen Specter fijó la siguiente cita el 27 de marzo, porque esta semana el Congreso está en receso.

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