Dos casas caídas, cultivos, viviendas y vías bloqueadas dejaron la lluvia y el desbordamiento del río Chone.
El fuerte aguacero que por diez horas soportó el cantón Chone causó que los afluentes del río del mismo nombre aumentaran su caudal y provocara que varios sectores rurales y céntricos se inundaran.
El agua, que alcanzó hasta metro y medio de altura, sorprendió nuevamente a los habitantes que se encontraban en proceso de recuperación por efectos de la anegación de hace dos semanas.
El sector agrícola de San Andrés es uno de los más afectados debido a que los cultivos de ciclo corto fueron arrasados por la correntada.
Cecilio Coppiano, uno de los perjudicados, indicó que la creciente fue tan rápida que no tuvo tiempo de poder salvar sus pertenencias y lo perdió todo.
En la zona de Boyacá, a la altura del sector los Bravos Chicos, la vía quedó tapada por una palizada.
En la zona de la Margarita, una vez más el agua cubrió la vía que conduce hasta el balneario de San Vicente.
Mientras que en la Sabana se taponó la vía que conduce a Portoviejo y los transportistas tuvieron que utilizar como alternativa la carretera Canuto, Calceta, Junín.
La vía a Calceta quedó interrumpida por otra palizada a la altura del monumento al Montubio, en una distancia de aproximadamente 300 metros, donde el agua alcanzó el metro de altura.
Barrios
Los barrios como Almendros, Recreo, Aray, Las Marías, Paraíso, Chequelandia, San Rafael, Guerrero, Tacheve, Vargas Pazzos, El Vergel, entre otros, que ya se encontraban con escasa agua de la anegación anterior, volvieron a inundarse.
En la comunidad La Estrella, las 30 familias de la zona sacaron sus pertenencias al carretero para tenerlas a buen recaudo, porque sus viviendas se inundaron.
“Sacamos nuestras cosas porque tenemos que esperar que el agua baje de las casas, alguien tiene que hacer algo para que esto no se repita”, indicó Sevillano Párraga.
Dos casas destruidas
En el km 21 de la vía a Bahía, en el sector de San Agustín, dos casas se cayeron producto de la creciente de riachuelos. Sus propietarios lo perdieron todo, pero no hubo víctimas. Las dos familias buscaron refugio entre sus vecinos por lo que demandan la presencia de autoridades para canalizar la ayuda al sitio.
Además, varias piscinas de camarón quedaron destruidas como producto de la salida de quebradas que con gran fuerza arrasaron con todo lo que encontraban a su paso.
Mientras que la Cruz Roja de Chone y el alcalde Eliécer Bravo gestionan las acciones para cumplir con ayuda a las personas que lo necesitan y solicitan a los diversos organismos del Estado la entrega de recursos para las familias afectadas por las lluvias.