Miércoles 15 de marzo del 2006 Sucesos

Heridos policía y chofer de patrulla de Más Seguridad

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El parabrisas del patrullero Nº 84 del plan Más Seguridad quedó destruido. Agentes de Criminalística dedujeron que los impactos provenían de una ametralladora y subametralladora.

Se enfrentaron a delincuentes que robaron un carro en Samanes 7. Dos sospechosos fueron detenidos.

Delincuentes hirieron a balazos al policía y al conductor de la patrulla Nº 84 del plan Más Seguridad que los perseguía por el sector de Peca (vía a Daule), en el noroeste de Guayaquil.

Los heridos son el cabo segundo George Luis Narváez Galarza, de 28 años, jefe de la patrulla, quien resultó con un impacto de bala en el antebrazo derecho; y el chofer Juan López, de 45, un militar retirado de la Marina que recibió un disparo en la cabeza y otro en el abdomen. El auxiliar del grupo, policía metropolitano Kléber Pincay, resultó ileso.

Según reportes policiales, cerca de las 22h30 del lunes pasado, hampones que se movilizaban en un Toyota Rav4 y en otro vehículo del cual no se informaron características, robaron a un conductor no identificado su vehículo Chevrolet Grand Vitara concho de vino,  placas GNX-104, cerca de Samanes 7.

En los alrededores de esa ciudadela estaba el patrullero de Más Seguridad Nº 214 que inició la persecución a los tres vehículos, apoyados por la patrulla Nº 84 que los alcanzó en la Av. Juan Tanca Marengo. “El Vitara y el otro carro se nos perdieron de vista y las dos patrullas seguimos al Toyota”, contó ayer el policía Narváez.

Recordó que el Toyota se les volvió a perder, pero con la ayuda del patrullero Nº 214 lo localizaron en el km 11 de la vía a Daule, en la intersección de la calle Modesto Luque que une esa vía con la Perimetral. “Nos encontramos con los pillos de frente. Ellos venían con las luces intensas y no pudimos ver cuántos eran. Nos dispararon, respondimos, pero escaparon”, agregó.

El policía Narváez fue llevado al hospital de la institución y el chofer López a la clínica Guayaquil. Allí, sus hijos Cristhian y Éricka dijeron que su padre les contó que en el momento en que los pillos dispararon él “se encomendó a Dios, se cubrió con una Biblia que tenía en el carro, recordó a sus cinco hijos y fue como que resucitó”.

Al poco tiempo de este operativo, en Sedalana y la 27, dos hombres fueron detenidos al encontrárselos en un auto Toyota Rav4 gris, de placas GLT-764, que se sospecha posiblemente fue utilizado en el asalto al propietario del Grand Vitara en Samanes 7.

Mientras, José Nicolaide Burgos denunció que a las 20h00 del mismo día fue secuestrado con su carro, un Hyundai Pony concho de vino, placas GKL-995 y año 1994, en las calles Guaranda y Gómez Rendón. Agregó que luego de una hora fue abandonado en la vía a la costa, cerca del cuartel del Grupo de Intervención y Rescate (GIR) de la Policía. Los delincuentes huyeron con su vehículo.

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