A una hora de la carretera que une a los cantones Chone y Tosagua está el recinto Los Corrales, que hace una semana dejó de ser una zona de cultivos de algodón, maíz, maní y yuca y se ha convertido en un área cubierta totalmente de lodo.
De ahí salió el sábado pasado, a las 07h00, Elina Barreto, una moradora, y caminó un kilómetro hasta la carretera donde un grupo del Ministerio de Bienestar Social iba a entregar raciones alimenticias.
Pero no llegaron y la espera de seis horas de los moradores del recinto fue en vano. A las 14h30 empezó a llover y se retiraron.
Al igual que Barreto, otras 110 familias afectadas por las fuertes lluvias que cayeron desde la semana pasada en nueve cantones de Manabí: Tosagua, Portoviejo, Chone, Rocafuerte, Bolívar, Sucre, Montecristi, Junín, Flavio Alfaro, caminan en el lodo que rodea sus viviendas y no tienen agua para su consumo, porque las lluvias no solo arrasaron con 500 hectáreas de cultivos del sector, sino que también dañaron la tubería.
La escuela Amador Vera, del recinto Los Corrales, también está con lodo y agua. “Perdimos todos nuestros cultivos porque quedaron bajo el agua y ahora están bajo el lodo, la lluvia se llevó hasta las cercas que separaban cada propiedad”, indicó Ana García, una habitante que perdió tres hectáreas de maíz sembradas en su terreno.
Otro de los problemas es que las letrinas no funcionan porque el agua o el lodo las ha cubierto.
El agricultor Pedro Holguín señala que perdió siete cuadras de arroz y que teme que se presenten epidemias y alguien se enferme. Si eso ocurre se haría muy difícil trasladar a los pacientes hasta un centro de atención médica, ya que los caminos están intransitables durante el día y mucho más en las noches, debido a la falta de luz.
“Necesitamos que nos entreguen alimentos, porque no tenemos. Hemos perdido nuestros trabajos en la agricultura. Vivimos de eso”, dijo María Cuzme.
En tanto, la Cruz Roja de la provincia entregó 750 galones de agua en el barrio San Pablo, indicó Juan Carlos Moreira Zambrano, coordinador de la entidad en Chone.
El Ministerio de Bienestar Social informó que ha entregado 200 raciones alimenticias para repartir en las zonas afectadas por el invierno.
SEGURIDAD
PERTENENCIAS
El cantón Tosagua es uno de los más afectados por las intensas lluvias. En la parroquia La Estancilla, de esta localidad, las calles quedaron la semana anterior cubiertas por agua y lodo, y los habitantes tuvieron que poner a salvo sus pertenencias para evitar que la corriente se las llevara, como les sucedió a otras familias de la localidad.