Martes 14 de marzo del 2006 El País

Lodo y agua cubren sembríos y solares habitados

CHONE, Manabí | Karina Huacón, redactora

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ROCAFUERTE, Manabí.– Jackeline Revelo ayuda a su sobrina Lucía Vélez a cruzar por una alambrada, en medio de una zona inundada.

A una  hora  de  la carretera  que  une  a  los cantones Chone  y  Tosagua está el  recinto  Los  Corrales,  que hace una  semana  dejó de ser  una  zona de cultivos de   algodón, maíz, maní y yuca  y se ha  convertido  en  un  área cubierta  totalmente  de lodo.

De ahí salió el sábado pasado, a las 07h00, Elina  Barreto, una moradora, y caminó  un kilómetro  hasta  la carretera  donde  un grupo del Ministerio de Bienestar Social iba  a  entregar   raciones  alimenticias.

Pero  no llegaron y  la espera de  seis  horas de  los  moradores  del recinto fue  en vano. A las 14h30 empezó a llover y se retiraron.

Al igual que Barreto, otras 110 familias afectadas por las fuertes lluvias que cayeron desde la semana pasada en nueve cantones de Manabí: Tosagua, Portoviejo, Chone, Rocafuerte, Bolívar, Sucre, Montecristi, Junín, Flavio Alfaro, caminan en el lodo que rodea sus viviendas y no tienen agua para su consumo, porque las lluvias no solo arrasaron con  500 hectáreas de cultivos del sector, sino que también dañaron la tubería.

 La escuela  Amador  Vera, del recinto Los Corrales, también está con lodo y agua. “Perdimos todos  nuestros cultivos porque  quedaron  bajo el agua  y  ahora  están bajo  el lodo, la lluvia se llevó hasta las cercas  que  separaban  cada  propiedad”, indicó Ana García, una habitante que perdió tres hectáreas de  maíz sembradas en su terreno.

Otro de los problemas es que las letrinas  no  funcionan porque  el  agua o el lodo las ha cubierto.

El agricultor Pedro Holguín  señala que perdió siete cuadras de arroz  y que teme que se presenten epidemias y alguien se enferme. Si eso ocurre se haría muy difícil trasladar a los pacientes hasta un centro de atención médica, ya que los caminos están intransitables durante el día y mucho más en las noches, debido a la falta de luz.

“Necesitamos que  nos  entreguen  alimentos, porque  no tenemos. Hemos  perdido  nuestros trabajos en la  agricultura. Vivimos de eso”, dijo María  Cuzme.

En tanto, la  Cruz  Roja de la provincia entregó 750 galones de  agua  en el  barrio  San Pablo, indicó  Juan Carlos Moreira Zambrano,  coordinador de  la  entidad en  Chone.

El Ministerio  de  Bienestar  Social informó que ha entregado  200 raciones  alimenticias para repartir en las  zonas afectadas por el invierno.

SEGURIDAD

PERTENENCIAS
El cantón Tosagua es uno de los más afectados por las intensas lluvias. En la parroquia La Estancilla, de esta localidad, las calles quedaron la semana anterior cubiertas por agua y lodo,  y los habitantes tuvieron que poner a salvo sus pertenencias para evitar que  la corriente se las llevara, como les sucedió a otras familias de la localidad.

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