GUAYAQUIL-PORTOVIEJO-EL EMPALME
El tramo Cascol-Jipijapa-Portoviejo parece un camino de verano. En contraste con el trayecto Cascol-Guayaquil, en buen estado y señalizado, el primero tiene grandes baches; cuenta con trayectos de tierra y lastre de hasta dos kilómetros. Hasta hace dos meses la situación era crítica, pero en estos días se ejecutan trabajos que alivian los problemas a los conductores de los 3.000 carros que a diario la utilizan.
El Consejo Provincial de Manabí tiene un convenio con el MOP, para mantener esa carretera, con un rubro de $ 900 mil. “Primero debimos hacer un diagnóstico, hoy tapamos los baches y donde no hay asfalto conservamos nivelada la calzada”, asegura Nick Burgos, director de Obras Públicas del Consejo Provincial.
Estos trabajos se harán hasta que culminen los fondos. El Consejo recibió la delegación de esta y otras vías del sur manabita, por parte del MOP, y al momento desarrolla un plan para concesionar. Pero eso tomará tiempo, según Burgos.
“Desde antes del invierno había huecos. Hoy hacen algo pero ojalá no sea para engañar. El camino es pésimo como es en el resto de Manabí”, afirma Víctor Hugo Marcillo, conductor de una chiva (bus abierto).
El Consejo Provincial de Manabí también trabaja en convenio con el MOP, con una partida de un millón de dólares, en la vía Portoviejo-Pichincha, saturada de cráteres y deslaves.
La prolongación de este tramo, a El Empalme, es el lado opuesto de lo que son las vías concesionadas de Guayas. Son 22 km de Pichincha a El Empalme que están destrozados. “Digan al prefecto Nicolás Lapentti que esto también es Guayas”, dice Pepe Pinargote, hacendado de la El Rosario.