La polémica entre la Diócesis de Loja y un grupo de pobladores de la parroquia El Cisne que se tomaron la Basílica de esta localidad, no tiene visos de solución y más bien se anuncian acciones de protestas de ambos bandos.
Para hoy se ha convocado una marcha en la ciudad de Loja, para apoyar la labor de la Diócesis y exigir ante las autoridades la reapertura del santuario que permanece cerrado hace más de un mes.
Según el vicario Ángel Rogelio Loaiza, director del comité Pro defensa del santuario, la Diócesis no tiene nada que ver en la convocatoria a esta marcha, “y es más bien el pueblo, y ciertos sectores de la ciudadanía quienes se han organizado para convocar movilizaciones”, dijo.
En los medios locales se han publicado comunicados de respaldo a favor del obispo de Loja, Hugolino Cerasuolo, y del rector del santuario, Juan Guanuche.
Firmas
Sin embargo, dirigentes de la junta parroquial de El Cisne, encabezados por su presidenta Martha Jiménez, aseguran que dichos comunicados adjuntan papeles con firmas falsificadas, “pues existen nombres de personas que no pueden firmar”, señaló.
Jiménez hizo un llamado a la ciudadanía para desobedecer a las convocatorias a marchas. “El pueblo de El Cisne también está preparado para realizar una marcha el próximo 18 de marzo por la defensa de los derechos de la comunidad y del patrimonio, el cual el obispo nos quiere arrebatar”, dijo.
Y es que para el próximo 18 los mismos movimientos que apoyan a la Diócesis lojana están convocando a una marcha que pretende llegar hasta la Basílica y reabrirla, según lo han manifestado sus organizadores.
“Nosotros no vamos a permitir atropellos en nuestra parroquia. Si hay un derramamiento de sangre culpables serán el obispo y sus colaboradores”, asegura la presidenta de la junta parroquial.