La posibilidad de que el Congreso de Estados Unidos endurezca las leyes de inmigración ha despertado la idea de una desobediencia civil en iglesias y sinagogas.
El llamado a la conciencia de religiosos responde a los intentos del Congreso de endurecer las leyes de inmigración hasta el punto de declarar delincuentes a los doce millones de inmigrantes indocumentados que viven en EE.UU.
Las leyes aún están en proceso pero, según los cardenales Roger Mahoney y Theodore McCarrick, si se aprueban, darán instrucciones a sus sacerdotes y a todos los católicos para que desafíen la ley.
Lo cuestiona el diario The New York Times en un editorial en el que indica que “la declaración de solidaridad de Mahony con los inmigrantes indocumentados, para quienes todos los días son Cuaresma, es un sorprendente llamado a la desobediencia civil”.
Dirigentes católicos, protestantes, evangélicos y judíos exhortaron al Congreso para que apruebe una reforma migratoria “humana”.
“Instruimos a párrocos para que sigan ayudando a la gente que no está en situación legal”, dijo McCarrick.