Si bien, ‘Cámbiame la casa’ está inspirado en varios de los realitys que se transmiten por People & Arts (televisión de pago), el programa que transmite Canal Uno no es un reality.
‘Cámbiame la casa’ parte del mismo punto: la transformación o redecoración total del hogar de una familia. Pero hasta allí las similitudes con un reality. En el programa de Canal Uno todo gira alrededor de los presentadores Vanessa Paissalague y Pablo Mario Ansaldo, los juegos entre los dos, lo divertido que lo pasan y la relación publicitaria que establecen con las empresas y profesionales que intervienen en la reconstrucción y acabado de la casa.
Quienes debieran ser los verdaderos jugadores del reality, es decir la familia cuya casa está en cuestión, apenas aparecen al principio y al final cuando con las infaltables lágrimas reciben su hogar transformado. Sus historias no se cuentan, tampoco se muestran las penurias de esos días en que deben desalojar la vivienda.
Sin esos ingredientes, ‘Cámbiame la casa’ se transforma en un programa sin brújula que oscila entre sucesivos publirreportajes y las aburridas secuencias donde los presentadores se manchan uno al otro. En términos televisivos (no hablemos de la ‘buena obra’), un intento fallido más.
Ecuavisa y la oposición a Chávez
Curiosa y extraña la nota que presentó Ecuavisa sobre la salud en Venezuela. En los avances previos se anunció que se iba a revelar la verdad sobre las supuestas precarias condiciones en que cientos de ecuatorianos se habían operado en Venezuela por cortesía del Gobierno bolivariano.
Ya en la realidad, la nota elaborada por periodistas venezolanos mostraba los cuestionamientos que hacía la oposición al régimen chavista, pues a su juicio era contradictorio el que cientos de venezolanos fueran enviados a Cuba para someterse a operaciones o tratamientos que se podían hacer en el país. Estos mismos políticos, como parte de sus legítimas críticas, señalaban que al mismo tiempo se gastaba mucho dinero en prestar ayuda a ciudadanos ecuatorianos y bolivianos, cuando esos recursos se podían utilizar en recuperar la infraestructura de salud que en su discurso estaba bastante deteriorada. Las tomas de la mala situación sanitaria en Venezuela fue la fugaz imagen de unas camillas alineadas en el pasillo de un hospital. Nada más...
Es decir, la nota difundida por Ecuavisa era básicamente política: los cuestionamientos de la oposición a Chávez en un tema específico. No se mostró lo que se ofreció: las malas condiciones en que se operan los ecuatorianos en Venezuela. Una muestra de que los medios venezolanos alineados con la oposición están dispuestos a llevar su particular guerra a otros territorios. Lo malo es que hay canales de esta parte que se prestan sin beneficio de inventario.