Si hay algo que está en constante cambio, esa es la industria televisiva. Las nuevas tecnologías como el creciente uso de lo inalámbrico, por ejemplo, las transmisiones vía internet, la TV digital, las recepciones satelitales en el hogar, plantean retos enormes.
Eso plantea retos que significa plantearse otras formas de hacer TV con el objetivo de elaborar contenidos de calidad que tengan un interés global y con los cuales se puedan establecer asociaciones estratégicas continentales o abran mercados de exportación.
Evidentemente, la televisión ecuatoriana no lo ha conseguido hasta ahora. El tamaño del mercado, dicen unos. Otros creemos que a eso (el mercado) se han sumado la falta de ideas claras, de estrategias y de “formas de hacer” y la falta de cierta agresividad y astucia de buena parte de gente que está en la industria televisiva.
Esa es la situación en la TV doméstica. Pero el reto es para todos, incluso para marcas plenamente consolidadas y con posiciones dominantes a escala mundial como Disney y su subsidiaria Buenavista Televisión Internacional. Eso es lo que se desprende de una buena charla con el argentino Diego Lerner, presidente de Disney Televisión con ocasión del lanzamiento en Miami de las versiones latinoamericanas de la serie “Desperate Housewives”, en español “Amas de casa desesperadas”.
Lo mundial y lo local
Lerner es un ejecutivo que tiene muchas de las claves de lo que está ocurriendo en la industria. En su visión, la producción de “Amas de casa desesperadas” no es solo el empaquetamiento local que se le puede dar a una muy exitosa serie, es el inicio de un nuevo modelo de hacer televisión.
Veamos cómo funciona. Disney y Buenavista se asocian con una productora independiente de televisión argentina llamada Polka. Esta productora tiene la carta de presentación de haber conseguido dos Oscar para películas con las cuales ha trabajado. Polka adapta los guiones, construye el set y coordina la realización con cada uno de los canales asociados localmente: Rede O Globo de Brasil, Grupo Clarín TV de Argentina, RCN de Colombia y Teleamazonas de Ecuador.
El modelo permite elaborar una serie de carácter global con el indispensable toque local. Como en esa canción de Silvio Rodríguez, las “majors” de la TV mundial tienen un ojo en el porvenir y otro en el andar...
Casa adentro, ¿hasta cuándo seguiremos viéndonos el ombligo y haciendo tributo a la nostalgia?