Domingo 26 de febrero del 2006 Economía

Bisutería engancha a más compradores

Redactora | Miriam Guerrero

Las vendedoras de bisuterías también se capacitan para asesorar a sus clientes sobre qué les lucirá mejor según su rostro.

Probablemente el collar, los aretes  o tal vez el anillo que usted usa  ahora sean parte de las miles de piezas de bisutería fina que el Ecuador importó en el 2005 y que sumaron más de 8,4 millones de dólares.

La demanda de estos accesorios, que tienen baños en oro o que son de varios metales resistentes, ha crecido de tal forma que más mujeres se han unido a las cadenas de comercialización y las empresas están analizando otras estrategias para ingresar a nuevos mercados que aún no han sido explorados.

Un ejemplo de ello es lo que cuenta Marjorie López, quien para el pasado San Valentín tuvo lo que ella llama una avalancha de pedidos de bisuterías, maquillajes y otros productos de la marca Yanbal.

Los pedidos de la línea de bisutería, en especial, se le agotaron más rápido que de costumbre. La venta de aretes, cadenas, anillos, pulseras y otras prendas es buena, según dice esta vendedora que ahora tiene a su cargo once grupos de otras mujeres que comercializan estos productos.

El aumento de la demanda se evidencia en los números. Según datos de la Cámara de Comercio de Guayaquil, en el 2004 la importación de bisuterías creció en el 25%, y en el 2005  aumentó tres puntos más y se ubicó en  28%.

Precisamente la empresa de la marca con la que López trabaja, Yanbal, es la principal importadora de estos productos, con 3,7 millones de dólares en el 2005, según los datos de la Cámara. En la lista le siguen Avon con $ 1,1 millones, Rommanel con $ 695 mil y otros importadores.

La bisutería que importan estas empresas llegan especialmente desde Perú, en segundo lugar está Colombia como proveedor; le siguen China, Brasil, Estados Unidos y Argentina. En la lista constan otros países proveedores, entre ellos varios europeos como Italia, Francia, España y Suiza.

Lucía Avilés, quien vende productos de la marca Avon, considera que el éxito de las ventas está en la variedad, pues en cada catálogo siempre tiene novedades.

Avilés dice que los pedidos que tiene no son de una pieza en especial. Sin embargo, según las estadísticas de la Cámara de Comercio, hay productos que se importan en mayor cantidad.

Los collares, gargantillas, juegos (aretes, cadenas y pulseras), así como los anillos individuales, son los que más demanda tuvieron en el 2005 (ver cuadro).

Los precios varían según la calidad o composición de la pieza; así, puede haber aretes desde 12 dólares hasta anillos de 40 dólares y otros juegos que pueden costar $ 80 aproximadamente.

La venta de bisuterías es un complemento para estas dos marcas que también expenden maquillajes y productos para el cuidado corporal.

Contrario a la línea que siguen esas empresas, la marca Rommanel se dedica solo a la comercialización de bisutería.

Mauricio Gómez, gerente nacional de ventas de Cadromell (dueña de Rommanel) considera que aún hay un mercado no explotado pues así se evidencia en una encuesta que realizó esta empresa.

Mediante esa consulta hecha  en varios sectores de Guayaquil, Cadromell se percató que de 5.000 encuestados, cerca de 1.500 viven en lugares marginales que demandan el producto para venderlo, “lo que implica que la necesidad de trabajo es bastante amplia en el país y no está atendida”.

En ese nicho esta empresa ve una oportunidad y por eso diseñó estrategias de venta a través de las amas de casa que ya conocen el producto de Cadromell para que lo puedan comercializar a precios bajos.

El producto que se ha seleccionado, asegura Mauricio Gómez, para este mercado está elaborado de un acero blanco de la mejor calidad. La pieza más cara puede costar 10 dólares.

GANANCIAS

COMPETENCIA
La empresa Cadromell se está preparando para la llegada del Tratado de Libre Comercio (TLC), pues sus directivos consideran que habrá mucha competencia por la apertura de los mercados. Por ese motivo esta compañía piensa en expandirse a nivel regional.

RENTABILIDAD
Las vendedoras de bisuterías pueden tener una rentabilidad que va desde el 25% hasta el 40% o más, según el precio del producto y los niveles de venta.

PARA TODO PÚBLICO
La oferta de bisutería no solo va dirigida a las mujeres, también, en ocasiones, las empresas ofrecen productos para varones. Además se pueden conseguir productos para niñas.

ASESORÍA
Además de vender bisuterías de diferentes precios, las vendedoras de estos productos reciben constante capacitación por parte de las empresas para dar asesoría a sus clientes sobre qué joya les luce mejor según la forma de su rostro

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