Dos activistas de los Derechos Humanos internacionales, las suecas Ulrika Strald y Linda Robertsson, de la Fundación Sueca de DD. HH., dijeron ayer que “en Ecuador existe un problema fatal con la administración de justicia. Aquí hay mucha impunidad y no se castiga el delito”.
Strald y Robertsson llegaron desde Quito, invitadas por el Comité Permanente para la Defensa de los Derechos Humanos (CPDH), que ayer celebró dos años del Plantón por la Vida, que se realiza los miércoles en el exterior del Palacio de Justicia.
La sueca sonrió al referirse a la forma cómo se administra justicia. “Eso es algo particular. Como hemos estado trabajando aquí (en Quito y Guayaquil) nos hemos dado cuenta de que la situación de derechos humanos en Ecuador es fatal. Hay un problema gravísimo de impunidad, que se debe a un problema estructural de país”, manifestó.
Strald dice que la Fundación Sueca para los Derechos Humanos ha trabajado como contraparte en Ecuador desde hace muchos años y agregó que en Suecia se administra justicia sin corrupción. “Hay mucha confianza en el Estado, lo que no existe acá (en Ecuador)”, afirmó.
Manifestó que la responsabilidad de ellas es informar al Gobierno de Suecia sobre lo que sucede en Ecuador, para que la comunidad internacional exija cambios.
Robertsson agregó que al problema de impunidad que hay en el Ecuador, nadie se preocupa de darle la atención necesaria.
Fernando Gutiérrez, secretario del CPDH, indicó que las suecas tienen razón sobre lo que han observado en el país. “Las condiciones actuales de violación de derechos humanos son las mismas que desde años atrás: la misma regla (ley), la misma impunidad y la misma corrupción”, dijo.
Mencionó como ejemplo el caso Fybeca. “Es lo más palpable de lo que sucede en el país. Y se ve con el caso de una persona que está siendo juzgada (Seydi Vélez Falcones) con un hecho del que si tuvo alguna responsabilidad, es menor. En cambio que los asesinos, aquellos que públicamente fueron identificados y que montaron una escena del crimen, artificialmente están libres”.
“El caso Fybeca es el ejemplo de la quiebra de la administración de justicia que no se recupera. Por más que haya personas íntegras en las cortes, no significa que el resto de la administración de justicia esté funcionando”, destacó.
Gutiérrez dijo que los casos de violación de derechos humanos son múltiples. Citó los referentes a la mala práctica médica, como aquel en el que falleció el niño Carlos Rodríguez Cárdenas, de los cuales, señaló, el Estado es el responsable porque hasta la fecha no lo ha tipificado como delito.