“El peor inicio de campeonato” de Barcelona desembocó en la renuncia del presidente del club, Isidro Romero, y su entrenador, Juan José Peláez.
La noticia fue apertura de noticiario y causa para la consternación de entrevistadores-opinadores e hinchas amarillos de la pantalla. La versión de la crisis que vive el club en la versión que ofrecen los distintos programas deportivos, e incluso los de opinión política, se centra en lo dirigencial, fundamentalmente en la salida de Romero. Los aspectos deportivos son únicamente un elemento en los análisis.
Curioso, porque en la versión del nuevo presidente Galo Roggiero, “no existe una crisis institucional” en Barcelona ni tampoco se ha producido un vacío provocado por el resto de dirigentes. La crisis es deportiva, pero la interpretación es política. Debe ser por eso que en un espacio de línea abierta en el noticiario de la medianoche de Canal Uno, un fanático del popular equipo señalaba que lo sucedido en Barcelona es “porque los poderes que controlan Guayaquil no permiten que las cosas cambien”.
Pero, fundamentalmente, se trata de una fascinación televisiva sobre la figura de Isidro Romero. Los detractores están de celebración con el fracaso. Los partidarios, como Vito Muñoz, no pueden ocultar su pésame. En la campaña electoral para la presidencia de Barcelona, muchos de quienes se rasgan las vestiduras fueron quienes impulsaron, promovieron y celebraron la candidatura y designación del renunciante directivo: una buena lección de lo que puede suceder cuando los periodistas militan a favor de personajes, autoridades, partidos políticos.
La crisis es deportiva. Y ese tema sigue intacto, aun en lo más básico. Porque Galo Roggiero ha tenido la protección del tema Romero para evadir los señalamientos de cómo va a enfrentar la situación. A estas horas (11h00 del miércoles) no se designa un nuevo entrenador.
‘Una nota con Beckenbauer’
Ya que se habló de la consternación de Vito Muñoz, en el mismo programa matutino de ‘Copa’ sucedió algo por demás interesante. Alfaro Moreno anuncia una nota exclusiva con Franz Beckenbauer obtenida “por nuestro compañero Vito Muñoz”. Ante el anuncio, no se podía esperar menos que una entrevista, aunque sea de unos pocos minutos. Lo que se presentó en pantalla fue lo siguiente:
Muñoz llega a un círculo donde el dirigente alemán conversa con varias personas, apenas presta atención a Muñoz. Este se mete en el círculo que se abre. Beckenbauer dice algo y Vito Muñoz asiente con la cabeza aunque con gesto de “¿qué diablos dice?”. A continuación, las palabras del ex capitán de la selección alemana... Pero, no es al micrófono de Muñoz sino ante el auditorio que le rinde un homenaje.
Para completar la famosa “nota con Beckenbauer”, una entrevista... pero no con el presidente del Comité Organizador del Mundial, sino con Luis Suárez, el director técnico de la selección ecuatoriana. Sin comentarios.