Bélgica se convirtió hoy en el décimo cuarto país que ratifica la Constitución Europea, tras la aprobación por parte del Parlamento flamenco, la última representación regional que debía pronunciarse sobre la Carta Magna.
Sólo los legisladores del partido xenófobo Vlaams Belang votaron en contra, mientras que un parlamentario verde se abstuvo.
El primer ministro belga, Guy Verhofstadt, y el ministro de Relaciones Exteriores Karel De Gucht saludaron la votación del Parlamento flamenco.
Sin embargo, sigue estando en duda la entrada en vigencia de la Constitución Europea. El año pasado los franceses y los holandeses rechazaron la Carta Magna en sendas consultas populares. Para la implementación del documento se requiere la aprobación por parte de los 25 estados miembro de la Unión Europea.